La llamada Zona Bus 4.0, activada el pasado 9 de febrero, es una recopilación de normativas para gestionar el acceso de autocares turísticos a Barcelona que incluye, entre otras medidas, el cobro de 35 euros diarios por estacionar en la ciudad, más tres euros de reserva en entornos singulares como la Sagrada Família y el Park Güell. Otra medida implementada es la regulación de las paradas, con un tiempo de doce minutos para la operativa de subir y bajar de los vehículos, lo que popularmente se denomina encochar y desencochar. Aunque el Ayuntamiento de Barcelona ha defendido esta medida para “gobernar el turismo”, la puesta en práctica de esta nueva regulación se ha encontrado con la oposición, por un lado, de empresas de autocares, que tenían previsto movilizarse el pasado lunes, y por el otro, de los guías turísticos, que tienen previsto concentrarse este miércoles ante la Sagrada Família.

De hecho, aunque el Ayuntamiento considera que ahora mismo hay un proceso de diálogo con los sectores implicados, el hecho es que la plataforma profesional Salvar el Autocar llegó a convocar una marcha lenta para el pasado lunes, que finalmente se desconvocó, precisamente dentro de este proceso de negociaciones. En cuanto a los guías turísticos, las asociaciones APIT (Asociación de guías oficiales de Barcelona) y AGUICAT (Asociación de guías de turismo habilitados por la Generalitat de Catalunya para un turismo responsable y de calidad) han convocado una concentración, este miércoles, 25 de febrero, ante la fachada de la Pasión de la Sagrada Família para difundir su rechazo a esta normativa.

“Nos están complicando mucho la vida para poder operar los tours”, apunta Lidia Santiago, presidenta de APIT, en declaraciones a ElNacional.cat, ya que a pesar de no encontrar pegas a las nuevas tarifas para aparcar autocares, sí que consideran que la franja horaria en que hay que hacer reserva es excesivamente limitada: “La franja horaria de doce minutos es un despropósito”, ha apuntado, para criticar la rigidez de esta normativa mientras “no se amplía el número de plazas para aparcar”. “Si los turistas no pueden coger una excursión con autocar, irán al transporte público que aún se saturará más”, alerta Santiago, que defiende la movilización para hacer oír la voz de este sector, ya que “somos los que estamos en la calle y conocemos la realidad”.

 

Por su parte, Anna Carrasco, presidenta de AGUICAT, también en declaraciones a este medio, apunta que “la franja de doce minutos para un tour es muy poco tiempo, solo con que cojas dos semáforos desincronizados ya te los comes”, y por eso ha recordado que en el proceso de elaboración de la normativa “ya lo avisamos”. Por eso mismo ha reclamado “más flexibilidad”. Además, las dos entidades de guías turísticos coinciden en criticar que estas medidas no afectan a los servicios de Bus Turístic, tanto el de titularidad municipal como el de gestión privada, que pueden hacer sus paradas “justo delante de la Sagrada Família”, mientras que el resto de autocares no pueden acercarse tanto al templo, en lo que consideran “un agravio comparativo”.

El Ayuntamiento no sancionará los retrasos

Con todo, la concentración se enmarca en un proceso de diálogo entre los sectores afectados y el Ayuntamiento, que incluso incluye una nueva reunión prevista para este mismo jueves, según han confirmado fuentes municipales consultadas por ElNacional.cat. Las mismas fuentes han indicado que sobre la franja de doce minutos para la operativa de subir y bajar de los vehículos, “no se sancionarán retrasos”. Por lo tanto, quien cumpla la normativa de sacar el permiso diario, pagar la tarifa correspondiente, hacer la reserva y registrar la operación, no será sancionado en el caso de que exceda la franja estricta reservada.