El Futbol Club Barcelona tiene este sábado, frente al Osasuna de Pamplona, su primer match ball para ganar el campeonato nacional de Liga de la temporada 2025-26. Si lo consigue, se proclamaría campeón en la jornada 34 del campeonato, faltando cuatro para su finalización. Con 11 puntos de ventaja frente a su perseguidor, el Real Madrid, logrará su objetivo si consigue el triunfo en El Sadar y el Madrid no pasa del empate, el domingo, en el campo de Cornellà del Reial Club Deportiu Espanyol, que, después de un comienzo del campeonato esperanzador en el que llegó a soñar con Europa, llega a este tramo final de la temporada con negros nubarrones y tras 16 jornadas sin sumar un triunfo, desde el 22 de diciembre en San Mamés.
En cualquier caso, si no alcanza el campeonato esta semana, será la siguiente, en que se enfrenta al Real Madrid en el Camp Nou, o alguna de las tres jornadas restantes. Eso a día de hoy tiene una importancia relativa, ya que lo más importante es que Hansi Flick habrá obtenido los dos campeonatos de Liga en que ha entrenado al Barça y un total de cinco títulos oficiales, ya que hay que sumar las dos Supercopas y la Copa del Rey del pasado año. Un balance al que se sigue resistiendo la Champions, por lesiones, arbitrajes o simplemente mala suerte, pero que si mira a su eterno rival, completará este año el segundo en blanco desde el 2020.
Con 11 puntos de ventaja frente a su perseguidor, el Real Madrid, logrará su objetivo si consigue el triunfo en El Sadar y el Madrid no pasa del empate, el domingo, en el campo de Cornellà del Reial Club Deportiu Espanyol
Aunque es normal que el Barça ambicione tener en sus vitrinas la sexta orejera, lo cierto es que tiene un equipo en construcción que necesita madurar, ya que muchos de sus jugadores hace cuatro días que compiten frente a la élite europea. Además, los únicos fichajes que se han podido realizar para reforzar el equipo han sido a base de cesiones en la gran mayoría de los casos —Cancelo o Rashford—, puesto que aún no ha alcanzado la regla 1:1, una norma por la que la Liga exige que el límite de coste de plantilla deportiva sea igual o superior al gasto real del club. La desastrosa gestión heredada por Laporta en 2021 ha impedido alcanzar el 1:1, aunque todos los indicios son de que este verano el club habrá alcanzado este objetivo, un paso indispensable para ir al mercado con tranquilidad.
Ahora que ya ha pasado un tiempo más que razonable desde la aplastante victoria de Laporta, en las elecciones del pasado 15 de marzo, frente a Víctor Font, y estamos en un momento decisivo para el club: cuarto y último mandato de Laporta; fase final de construcción del estadio que contará con capacidad para 105.000 espectadores a final de la próxima temporada y abordar, entonces, la instalación de la cubierta, una obra que se puede demorar hasta finales de 2026 o incluso principios de 2027, y un equipo que genera ilusión y confianza. Es un buen momento para que el club tenga la tranquilidad que en otros momentos ha faltado y que reforzaría el peso institucional de la entidad, en un momento en que los clubes con el modelo de gobernanza como el del Barça tienden a desaparecer. El socio ya ha votado y ahora todo el barcelonismo debe desear lo mismo: que los éxitos deportivos y económicos acompañen la nueva travesía y el modelo de club actual tenga muchos años por delante.