Este lunes, 31 de agosto, marca el punto de salida de una vuelta a la normalidad después del parón estival que se hará del todo efectiva la próxima semana, con el inicio del curso escolar el 8 de septiembre. Una prueba de esta vuelta es la finalización escalonada de diversas obras como las que ha habido en la red del Metro de Barcelona, entre las cuales destaca, por su duración, la apertura, este mismo lunes, del pasillo de enlace de las líneas L4 y L5 en la estación de Verdaguer, que estaba cerrado desde octubre de 2025 y que, además, desde el pasado 6 de julio, ha dejado sin servicio el andén de la L4, por donde pasaban los trenes sin efectuar parada.
Así, al inicio del servicio de este lunes no solo se ha restablecido la parada en Verdaguer de los convoyes de la L4, sino que también se ha reabierto el pasillo de enlace, después de una remodelación a fondo que ha durado casi un año —de hecho, las previsiones iniciales eran de reabrir el pasillo el próximo octubre—. Esta intervención, que durante este tiempo ha obligado a hacer el transbordo por la calle, se enmarca en las obras de accesibilidad del enlace de la estación, no finalizada, ya que todavía queda pendiente poner en servicio los itinerarios con ascensor. En todo caso, en el nuevo pasillo se han sustituido dos tramos de escaleras, por una serie de rampas que permitirán el paso de personas con movilidad reducida una vez que se instalen los ascensores, pero que de momento permiten un paso más cómodo al resto de usuarios.

Asimismo, durante estas últimas ocho semanas se han llevado a cabo diversas actuaciones en la estación, como el recrecido de los andenes, el ensanchamiento de las escaleras fijas y la modificación del forjado del vestíbulo de la línea 4. A pesar de la normalización de Verdaguer L4 y del pasillo de enlace con la L5, todavía continúan las actuaciones correspondientes a la obra civil para realizar los pozos que albergarán los nuevos ascensores y las escaleras mecánicas entre el vestíbulo de la L4 y los andenes de la L4. Estos trabajos corresponden a la primera fase de adaptación del intercambiador de metro de Verdaguer (L4 y L5) y están ejecutados por el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat de Catalunya. La obra, que cuenta con una inversión de 8,6 millones de euros, permite adaptar a personas con movilidad reducida la estación de la L4.
Los cortes continúan en la L9/L10
En cuanto al resto de cortes anunciados durante el verano, ya ha finalizado el de la L1 entre Florida y Plaça de Sants, con servicio normalizado desde el sábado 29 de agosto, mientras que se mantiene, según el calendario previsto, el de las líneas L9 y L10 entre Sagrera y Onze de Setembre por obras en el macropozo. En este caso, este lunes empieza la segunda fase, que supone ampliar el corte hasta la estación de Bon Pastor, con la intención de restablecer el servicio el próximo lunes, 7 de septiembre.