Ya están en marcha las obras de rehabilitación de las siete fachadas históricas de los antiguos Talleres de la Renfe del parque del Clot, en el distrito de Sant Martí de Barcelona. Las fachadas datan de 1858 y después de una función centenaria, quedaron integradas en el parque del Clot en el año 1986. La actuación, a cargo de Barcelona de Infraestructuras Municipales SA (BIMSA), tiene como objetivo rehabilitar y consolidar estas siete fachadas para garantizar su conservación, mejorar su seguridad y preservar sus valores patrimoniales. El presupuesto de las obras es de cerca de 2 millones de euros, y está previsto que terminen en el primer trimestre de 2027.
Según ha informado el Ayuntamiento de Barcelona, los trabajos consisten en la reparación y consolidación de los elementos deteriorados, el tratamiento de fisuras, la limpieza de las fachadas, la retirada de la vegetación y la restauración de los elementos originales. Asimismo, se aplicarán los tratamientos de protección contra la humedad y los grafitis para favorecer su conservación y facilitar su mantenimiento. En concreto, se contemplan las siguientes actuaciones:
- Restitución de volúmenes en función del material a recuperar a causa de los desprendimientos parciales de tramos de fachada.
- Limpieza con agua a presión.
- Inyección de resinas para el tratamiento de las fisuras.
- En el caso de fisuras en zonas vistas, el procedimiento consistirá en la retirada de las piezas rotas, saneamiento de la zona afectada y reposición por unas piezas nuevas.
- Eliminación de la vegetación adosada a los paramentos de las fachadas.
- Recuperación de las superficies y eliminación del óxido incrustado.
Esta actuación se lleva a cabo en el marco del Plan de Mantenimiento Integral (PMI) del Pla Endreça. Se trata del plan más ambicioso que ha tenido la ciudad en los últimos quince años para mantener la excelencia del espacio público. En el año 2027 el Pla Endreça habrá permitido realizar más de 3.000 actuaciones de mantenimiento, renovación y transformación con un presupuesto total previsto de 435 millones de euros.
Las fachadas, incluidas en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Catalunya, formaban parte de unas instalaciones ferroviarias inauguradas en 1858 en el recorrido de la línea de ferrocarril de Barcelona a Granollers, que entró en servicio en 1854. E inicialmente se trató de un apeadero para carga y descarga de mercancías que se amplió en 1912, con una estación con dos vías generales y una desviada, dos andenes y talleres de reparación de trenes en el lado de mar. En 1972, una vez soterrada la línea e inaugurada la estación El Clot-Aragó, las instalaciones quedaron desafectadas e integradas en 1986 en el parque del Clot, obra de los arquitectos Dani Freixes y Vicente Miranda, donde los restos del muro de los antiguos talleres forman una esquina del perímetro del parque.
