La comunidad ucraniana ha salido a las calles de Barcelona este domingo por los cuatro años de la invasión rusa a gran escala, en una movilización que ha reunido a 1.500 personas, según la Guardia Urbana. Convocada por la Asociación de Ucranianos en Catalunya Txervona Kalyna, la marcha ha empezado a las cinco de la tarde en el paseo de Gracia y ha culminado con una concentración en la plaza de Catalunya una hora más tarde. A lo largo del recorrido se han oído consignas contra el presidente ruso, Vladímir Putin, y mensajes de apoyo a la resistencia ucraniana. Una de las organizadoras de la marcha, la activista Karina Feka, ha advertido que Ucrania “no se rendirá”, pero ha reclamado que la guerra no caiga en el olvido internacional y ha pedido más implicación de la comunidad global para sostener el esfuerzo del país.
En declaraciones a los medios, Feka ha denunciado que Rusia está golpeando la infraestructura energética de Ucrania y que esto “deja a la población civil sin calefacción, agua ni luz”. El activista ha remarcado que la ciudadanía vive inmersa en un sufrimiento sostenido: “El dolor es constante, y la catástrofe y el terror diario. El invierno ha sido uno de los más complicados de nuestra historia”, ha afirmado, antes de insistir en que la comunidad internacional no puede “acostumbrarse” al conflicto. La protesta ha llenado el centro de Barcelona de banderas ucranianas y mensajes de apoyo, y se ha cerrado con el canto del himno de Ucrania en el centro de la capital catalana.
A la manifestación también se ha sumado el presidente del Parlament, Josep Rull, que ha asegurado que “la causa de Ucrania es la causa de Catalunya y la de Europa”. Rull ha advertido que “no podemos permanecer indiferentes ante este ataque que se concentra en las infraestructuras energéticas” y ha subrayado que “Rusia niega la existencia de Ucrania como nación”. “Las naciones tienen derecho a existir y ser libres; esta es la fuerza de Ucrania”, ha añadido durante la concentración en la plaza de Catalunya. Entre los asistentes también se ha visto al cónsul general de Ucrania en Barcelona, Oleg Grabovetsky.
Cuatro años de guerra en Ucrania
Yuliya Dovgopola, presidenta de la asociación convocante, ya había situado el foco en la emergencia provocada por los ataques rusos a la red eléctrica durante uno de los inviernos más duros en Ucrania de los últimos años. En una rueda de prensa celebrada el jueves en el Parlament para presentar la movilización, Dovgopola remarcó que, ahora mismo, la prioridad de muchos ucranianos es “combatir el frío” mientras Moscú bombardea los sistemas energéticos. Y lanzó una comparación contundente sobre la estrategia del Kremlin al asegurar que Putin usa el frío “como Stalin utilizaba el hambre, como política de genocidio”. En paralelo a las conmemoraciones del cuarto aniversario de la invasión, el viernes también zarpó desde Barcelona una nueva expedición de ayuda humanitaria hacia Ucrania, la Caravana de la Bondat.
