Los municipios de la Catalunya Nord han votado este domingo en la primera vuelta de las elecciones municipales francesas, una jornada que también ha servido para medir el peso de la extrema derecha en el territorio. En Perpinyà, capital histórica y cultural de la Catalunya Nord, los resultados muestran una clara victoria del alcalde saliente, Louis Aliot. El candidato de la Agrupación Nacional ha obtenido el 50,41% de los votos, una cifra que le permite revalidar la alcaldía sin necesidad de esperar a la segunda vuelta. Aliot consolida el control de la extrema derecha sobre la principal ciudad norcatalana.
Nada hacía prever un escenario diferente y, finalmente, las urnas han confirmado los pronósticos: Aliot continuará al frente del Ayuntamiento de Perpiñán. La ciudad se convirtió en 2020 en el primer municipio francés de más de 100.000 habitantes gobernado por Agrupación Nacional, y desde entonces se ha consolidado como uno de los principales bastiones de la extrema derecha en el país. La figura de Aliot también tiene peso dentro del partido, puesto que es considerado uno de los dirigentes más influyentes de la formación, situado solo por detrás de Marine Le Pen y de Jordan Bardella en la estructura de la formación.
La figura de Aliot también genera controversia por su posicionamiento respecto a la identidad catalana. Aunque en algunas ocasiones ha criticado a Vox —partido ideológicamente cercano a Reagrupament Nacional— por su desprecio hacia la cultura catalana y ha buscado acercarse a símbolos locales como el equipo de rugby USAP, su mandato ha estado marcado por decisiones muy cuestionadas en este ámbito. Entre otras medidas, su gobierno municipal ha recortado el apoyo a La Bressola, la red de escuelas inmersivas en catalán de la Catalunya Nord.
Louis Aliot, antiindependentista
Aliot también se ha distanciado abiertamente de cualquier proyecto soberanista y ha dejado claro que no comparte las tesis independentistas que defiende Aliança Catalana, el partido liderado por Sílvia Orriols. "Me dicen que soy anticatalanista. Lo que soy es antiindependentista", ha afirmado el propio alcalde, al que algunos analistas definen como un jacobino de extrema derecha que ha asumido algunos símbolos catalanes, pero rechaza cualquier proyecto político soberanista.
Más allá de Perpinyà
En Ribesaltes, con una participación elevada del 66,4%, ninguna candidatura ha logrado la mayoría absoluta en la primera vuelta y el municipio tendrá que decidir su futuro en la segunda ronda del 22 de marzo. El candidato de Agrupación Nacional, Julien Potel, encabezó la votación con 1.344 sufragios (30,9%), seguido de la centrista Amélie Parraud con 1.192 votos (27,4%). Más atrás quedaron Laurianne Rawcliffe (16,9%), Bernard Cuadras (14,8%) y Joël Diago (10,1%). El resultado abre una segunda vuelta muy abierta en una ciudad marcada durante décadas por el dominio del socialista André Bascou. Con cinco listas todavía en competición, las posibles alianzas o retiradas serán determinantes. "Estoy muy contento de haber quedado primero en la primera vuelta; este era el objetivo", ha declarado Potel a L'Indépendant.
Además, antes del día de las elecciones, ya había 95 comunas de la Catalunya Nord (112 si contamos la Fenolheda) que sabían quién sería su alcalde, ya que solo se había presentado a una persona. Destacan algunos casos como el de Prats de Molló (Alt Vallespir), con la candidatura de Claude Ferrer; y Vilafranca de Conflent, con Gilles Robert.