La calle Ferran de Barcelona seguirá llamándose así una vez que el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha rechazado la petición formulada por Junts per Barcelona de cambiarlo por el de Joan Fiveller, restituyendo así el nombre que esta vía tuvo durante el periodo republicano de 1931 a 1939. La petición, formulada por el concejal Joan Rodríguez, era la de recuperar el nombre del miembro del Consell de Cent que, mañana hará 610 años, el 28 de febrero de 1416, se enfrentó al rey Fernando I de Aragón por el pago del impuesto vectigal. En el rechazo de la petición, Collboni ha señalado que Fiveller “ya tiene una plaza en la Ciutadella” y sí que se ha mostrado favorable a “instalar una placa explicativa” en el marco del espacio que tiene en el parque.
Rodríguez ha defendido que Fiveller se convirtió en un símbolo porque se enfrentó al monarca y le hizo pagar “los impuestos que fijaba el Consell de Cent”, ya que “en Barcelona todo el mundo está sometido a la ley”. Por eso mismo ha recordado que en 1844 se situó su estatua a un lado de la puerta principal de Casa Gran, y al otro lado la de Jaume I, “una dualidad que la república llevó a las calles de lado y lado”, sustituyendo Ferran por Joan Fiveller hasta que el franquismo le volvió a cambiar el nombre. “Pedimos, por justicia, coherencia y los valores que implican, restituir el nombre de Fiveller”, ha insistido Rodríguez.
En su respuesta, Collboni ha coincidido con Rodríguez en que Fiveller fue “un defensor de las libertades en el siglo XV y en la transición entre Martín el Humano y Fernando de Antequera”, para añadir que “el caso es que desde 2008 ya tiene una plaza en la Ciutadella, en un espacio simbólico ante el Parlament de Catalunya, donde desde hace unos meses ondea la senyera”. Asimismo, Collboni ha anunciado que propondrá que “se instale una placa explicativa” para contextualizar el personaje histórico, pero en el marco de la Ciutadella. Además, el alcalde ha dicho que los nombres de calles se cambian “si incumplen la ley de memoria democrática o lo impulsan los vecinos”, dos supuestos que no se dan en este caso. Finalmente, Collboni ha apuntado que ya en 1910 el Ayuntamiento de Barcelona “resignificó” el nombre de la calle, eliminando la referencia directa al rey Fernando VII, dejándolo en un simple Fernando.
En su segunda intervención, Rodríguez ha recordado que existen duplicidades en muchas vías de Barcelona y que, además, en casos de reclamaciones vecinales “como en Virrei Amat, donde se pide restituir el nombre de Salvat-Papasseit, tampoco se les hace caso”. Collboni ha replicado, en cuanto a las duplicidades, que precisamente una de las tareas de la ponencia de nomenclátor “es evitar que haya de nuevas”.
