La calle Ferran de Barcelona es una de las principales vías del barrio Gòtic, ya que une la Rambla con la plaza de Sant Jaume. Urbanizado a principios del siglo XIX ha tenido diversos nombres, empezando por el de Fernando VII y terminando por el actual de Ferran. Uno de los nombres que tuvo fue el de Joan Fiveller, durante el periodo republicano de 1931 a 1939, en recuerdo del consejero en jefe de Barcelona en el siglo XV y símbolo de la defensa de la autonomía municipal ante el poder real a causa de su histórico enfrentamiento con Fernando I de Aragón por el pago del impuesto vectigal, producido el 28 de febrero de 1416, hace 610 años.

Como ejercicio de “justicia histórica y de recuperación de los valores republicanos en la capital catalana”, el grupo municipal de Junts per Barcelona ha anunciado su intención de reclamar al gobierno municipal, en el plenario de este viernes, la recuperación del nombre de Joan Fiveller, figura histórica que, además, está representado en una estatua en la fachada de la Casa Gran, junto al rey Jaume I. La portavoz del grupo de Junts, Neus Munté, que ha presentado este miércoles por la mañana en rueda de prensa las iniciativas que su grupo defenderá en el plenario, ha explicado que este ruego tiene que ver con “la memoria histórica, la dignidad de Barcelona y la recuperación de los valores republicanos que han definido nuestra ciudad a lo largo de los siglos”. 

De la mano del concejal de Lengua y Cultura, Joan Rodríguez, Junts pedirá al alcalde Jaume Collboni el cambio de nombre de la calle Ferran, la vía que une la plaza Sant Jaume con la Rambla. “La calle Ferran, una de las más emblemáticas y céntricas de Barcelona, lleva el nombre de Ferran VII, un monarca absolutista. Su reinado significó una etapa de oscurantismo, de represión y de negación de las libertades de la ciudad y del país”, ha afirmado Munté. La portavoz ha recordado que la calle fue abierta el año 1824 para facilitar el control militar de la ciudad y el acceso rápido a la Rambla desde la Ciutadella, “respondiendo a una lógica de dominación y vigilancia sobre Barcelona”.

Cambio de nombre durante el período republicano

Durante la Segunda República, entre 1931 y 1939, la calle ya cambió de nombre para honrar a Joan Fiveller, consejero jefe de Barcelona en el siglo XV y símbolo de la defensa de la autonomía municipal ante el poder real. Su enfrentamiento con Ferran I d'Aragó por el pago del impuesto vectigal, producido el 28 de febrero de 1416, hace 610 años, “convirtió a Fiveller en un símbolo de la resistencia ante el absolutismo”. “No es casualidad que en el año 1844, al reformarse la fachada del Ayuntamiento, se colocara la estatua de Joan Fiveller junto a la de Jaume I, fundador del Consell de Cent”, ha añadido. En 1939, con la entrada de las fuerzas franquistas en Barcelona, el nombre de la calle se volvió a cambiar. Se borró a Joan Fiveller y se recuperó a Ferran VII. “Una decisión de rendir homenaje a la dictadura absolutista”, ha afirmado. 

Hoy, casi 90 años después, es hora de corregir esta injusticia histórica”, ha defendido Munté. “Desde Junts per Barcelona pedimos al Alcalde que la Ponencia del Nomenclátor del Ayuntamiento apruebe el cambio de denominación de la calle Ferran por el de calle de Joan Fiveller, recuperando así la memoria republicana y los valores que han definido Barcelona”. “Esperamos que este ruego sea aceptado por el alcalde Collboni y que la Ponencia del Nomenclátor actúe con celeridad”, ha reclamado.