El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha defendido la dimensión metropolitana de la ciudad, apuntando que la mejor manera de “hacer metrópoli de verdad” es con proyectos ambiciosos de movilidad, como hacer llegar el Metro “a Mataró y Castelldefels”, apuntando que cuando viaja a China habla de la “Barcelona de los cinco millones”, es decir, la Barcelona de la Región Metropolitana, “porque esta realidad ya existe, más allá de “la configuración institucional”. Estas son dos de las reflexiones que Collboni ha aportado este miércoles por la mañana en el diálogo Barcelona, que ha tenido lugar en la sede de Foment del Treball.

La participación de Collboni en el ciclo de conferencias Rethink BCN, que ha contado con la bienvenida del presidente de la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, la presentación del consejero delegado de Aigües de Barcelona y director de Acción Social de Veolia, Felipe Campos, y la clausura del acto la hará la vicepresidenta de Foment del Treball, Mar Alarcón, ha servido para que el alcalde de Barcelona haya podido desarrollar la visión metropolitana en el marco de una ciudad en transformación que tiene, para el horizonte de 2035, el reto de alcanzar una ciudad “sostenible y resiliente” que, además garantice una de las ideas fuerza de su mandato, “el derecho de los barceloneses a quedarse en la ciudad”.

De hecho, la ambición metropolitana ha servido a Collboni para defender proyectos a largo plazo, incluyendo la llegada del Metro a Castelldefels, donde ya hay un proyecto vinculado a Ferrocarrils de la Generalitat, y a Mataró, donde no hay ningún proyecto sobre la mesa. “Quizás nosotros no lo veremos, pero llegará”, ha concedido Collboni. En todo caso, la propuesta, aunque quimérica, ha servido a Collboni para apuntar que los retos de la ciudad y los metropolitanos se deben poder resolver “con más escala”, entre los cuales ha incluido “el transporte público metropolitano, la vivienda metropolitana y la competitividad del territorio en términos económicos”.

Conferencia Alcalde Jaume Collboni en Foment del Trabajo sánchez llibre felipe campos / Foto: Carlos Baglietto
Foto: Carlos Baglietto
Conferencia Alcalde Jaume Collboni en Foment del Trabajo / Foto: Carlos Baglietto
Foto: Carlos Baglietto
Conferencia Alcalde Jaume Collboni en Foment del Trabajo / Foto: Carlos Baglietto
Foto: Carlos Baglietto

Asimismo, Collboni ha apuntado que actualmente se están sentando las bases para un nuevo modelo a partir de los trabajos ya en desarrollo del “nuevo plan general metropolitano del siglo XXI”, una herramienta que debe sustituir el PGM vigente, de 1976, y que debe definir las necesidades en “vivienda, comunicación, espacios económicos y recursos energéticos”, sin entrar a fondo en la “institucionalidad” que esta nueva realidad debe tener, que en todo caso debería pasar por una mejor interconectividad de los municipios que conforman los dos ámbitos de referencia en este caso, el Área y la Región metropolitana. 

“En el Eixample deben poder seguir viviendo los barceloneses”

En cuanto a la política más estrictamente municipal, y sin desvincularla de un discurso necesariamente metropolitano dado el foro donde se ha expresado, Collboni ha defendido su obra de gobierno en este mandato y ha reiterado la necesidad de garantizar el derecho de quedarse en la ciudad. “No me resigno a que en el centro del Eixample no puedan seguir viviendo familias barcelonesas”, ha exclamado Collboni, que ante “otros alcaldes de otros partidos”, que lo fían todo a “la ley del mercado”, en Barcelona ha preferido “intervenir en el mercado”, con decisiones sobre la vivienda como las ya bastante conocidas de topar los precios del alquiler o la futura eliminación, en 2028 y si repite como alcalde, de las licencias de pisos turísticos.

En el mismo sentido, ha marcado distancias con el mandato anterior, donde precisamente Collboni era primer teniente de alcaldía bajo la dirección de la alcaldesa Colau, apuntando que los grandes proyectos actuales, como el Liceu Mar, el Museo Thyssen o el hub de las Tres Chimeneas “no estaban sobre la mesa y ahora sí”. “Volvemos a tener proyectos”, ha insistido, haciendo mención de oportunidades como que “la baronesa Thyssen abra un museo con su colección privada de pintura catalana”, y lo ha enlazado con los grandes eventos como la Capital de la Arquitectura e incluso “aunque esto no depende de nosotros”, la oportunidad que abre la visita del papa” prevista para el mes de junio.

“Barcelona como espacio seguro”

Es más, ante los últimos acontecimientos mundiales como “una nueva tregua en Irán, pero no en Líbano”, Collboni ha reivindicado Barcelona “como espacio seguro y con estabilidad política” y ha reclamado “optimismo y ambición” para imaginar “una Barcelona con proyección de futuro, compatible con una Barcelona de escala humana”, recordando que en pocos años habrá un “salto cualitativo” no solo con la puesta en marcha de los grandes equipamientos culturales ya citados, sino también la entrada en servicio de la estación de la Sagrera y las ampliaciones de Sants y el aeropuerto. Todo ello también ha reclamado resolver el problema de Rodalies, que “también sufrimos los barceloneses”, en un marco de transformación a largo plazo de la movilidad y el desarrollo del transporte público. En este futuro, sin embargo, todo apunta a que el Metro de Mataró aún tardará.