El plenario municipal del Ayuntamiento de Barcelona correspondiente al mes de marzo, celebrado este viernes, ha aprobado la modificación del Plan General Metropolitano (PGM) que permitirá que la ciudad se dote de una regulación propia de los alquileres de temporada, con el propósito de limitarlos a partir de una redefinición de los usos que pueden tener las viviendas, priorizando el uso como vivienda permanente y frenar así el aumento de la modalidad de alquiler temporal. Esta MPGM ha sido aprobada con los votos favorables de PSC, BComú y ERC, y los contrarios de JuntsXBCN, PP y Vox, después de que la propuesta fuera rechazada en comisión en enero a causa del voto contrario de ERC, que este viernes ha ejercido un “voto político” para asegurar la aprobación.
En la defensa de la propuesta, la primera teniente de alcaldía, Laia Bonet (PSC), ha definido esta MPGM como un “primer paso para limitar al máximo los alquileres de temporada”, dotando al consistorio de “todas las herramientas para combatir la especulación”, poniendo como ejemplo el “desahucio impresentable” que estuvo a punto de producirse esta misma semana en un inmueble de la calle de Sant Agustí, con una nueva normativa que permitirá “distinguir el uso habitual y permanente por encima del temporal”. Encabezando el voto contrario, el concejal de Junts Damià Calvet ha apuntado que la nueva regulación incorpora “más inseguridad jurídica” y ha abogado por resolver la crisis de vivienda “con más oferta”.
¿Qué prevé la nueva normativa?
La regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones en la ciudad se hará a través de la modificación de los artículos 276 y 302A del Plan general metropolitano (PGM) para la regulación urbanística del uso de vivienda en el municipio de Barcelona, aprobada en el plenario y que ahora se elevará a la Subcomisión de Urbanismo de Barcelona, órgano de la Generalitat de Catalunya, para su aprobación definitiva. Con estos cambios se definen y diferencian claramente los usos de la vivienda —habitual, permanente, temporal y segunda residencia— y se establece que el uso habitual y permanente se admite sin limitaciones en todas las zonas donde el uso de vivienda está permitido.
Al mismo tiempo, habilita al Ayuntamiento a prohibir, limitar o restringir los usos diferentes de la vivienda habitual mediante planeamientos urbanísticos posteriores y ordenanzas municipales, con la posibilidad de aplicar restricciones específicas por distritos, barrios o edificios para proteger el carácter residencial. En cuanto al alquiler de habitaciones, la modificación establece que, cuando sea de carácter permanente, deberá garantizar a todas las personas residentes el acceso a los servicios comunes necesarios para asegurar las condiciones de habitabilidad. En relación con los alquileres de temporada, la propuesta tiene como finalidad regular su uso, evitar el fraude e incentivar la incorporación de estas viviendas a la oferta de alquiler residencial. El uso temporal solo se podrá justificar por motivos laborales, médicos, de estudios o similares, que deberán acreditarse documentalmente cuando así lo establezca la legislación aplicable.
Esta modificación urbanística se enmarca en el conjunto de regulaciones autonómicas y estatales existentes y complementa la regulación aprobada por el Parlamento de Cataluña el pasado diciembre, que aplica el tope de precios de la Ley estatal de vivienda a los alquileres de temporada y exige acreditar su temporalidad. En este sentido, la MPGM supone un paso adicional, ya que permite abordar la regulación de este uso también desde el punto de vista urbanístico. La modificación del PGM proviene de un acuerdo del gobierno municipal con el grupo Barcelona en Comú en el marco del grupo de trabajo para la regulación de los alquileres de temporada.