El distrito de Ciutat Vella de Barcelona forma el centro de la ciudad y, por eso mismo, tiene unas peculiaridades singulares, como un parque de edificios envejecido, pero con una gran concentración de patrimonio histórico, así como una población extranjera que en las últimas décadas ha pasado del 18 al 54% y una presión turística que supone 2,5 millones de pernoctaciones anuales. Estos son algunos de los elementos que hacen necesaria una mirada larga que permita revitalizar este distrito. Por eso, en la misma semana que se han presentado los ejes de la Rambla del futuro o los galeristas del Gòtic sud se han articulado en la Associació Barcino Art, el Ayuntamiento de Barcelona ha presentado este sábado la Estrategia Urbana. Dicho de otra manera, Ciutat Vella tiene un plan, con el horizonte del año 2035.
Esta estrategia parte de un diagnóstico de la situación actual, para plantear, con ambición, cómo será Ciutat Vella a mediados de la próxima década. El punto principal de esta hoja de ruta es el de identificar los principales recorridos peatonales en Ciutat Vella, de manera que se han reconocido siete ejes verticales, que conectan mar y montaña y Ciutat Vella con el Eixample, y quince ejes horizontales, que conectan los barrios del distrito, además de treinta ámbitos principales. A partir de aquí se podrán articular palancas urbanísticas que permitan activar nuevos proyectos, uno de los cuales, a modo de ejemplo, es el eje plaza Universitat, calle Joaquín Costa, Rambla Raval y avenida Drassanes donde, según Ivan Pera, comisionado por el Pacto de Ciutat Vella, se trabaja en “llevar el Raval hasta el mar”, con una reurbanización futura de la avenida Drassanes, que se convertirá en una rambla que conecte con la del Raval.
El de la avenida Drassanes es solo un ejemplo futuro que se suma a intervenciones ya en marcha o previstas como la reforma de la calle Pepe Rubianes, la reforma del antiguo Hospital de la Santa Creu, la remodelación de la plaza dels Àngels, el proyecto de Can 60 u otras actuaciones en lugares como la plaza dels Fotògrafs Català, la calle Ortigosa y la plaza del Poeta Boscà, así como el inminente inicio de la conexión de la calle Wellington con el parque de la Ciutadella atravesando el parque zoológico.
Revisión del planeamiento
En todo caso, el propósito último de esta Estrategia Urbana es el de definir el cambio del planeamiento actual, que desde el Ayuntamiento prácticamente se da por agotado, siempre desde la perspectiva de que sin una modificación del planeamiento vigente no se podrán alcanzar los retos del futuro. Eso sí, la Estrategia, de momento, no entra a proponer modificaciones del Plan General Metropolitano, ya que, según el estado de los trabajos actuales, no se plantean ninguna de las operaciones tradicionalmente ligadas a estas estrategias, como demoler edificios o abrir nuevas calles, como se hizo a principios de este siglo con la Rambla del Raval.
