La Rambla, el paseo más popular de Barcelona, está en plena transformación, con la perspectiva de finalizar las obras a principios de 2027, ya en las postrimerías del actual mandato. Esta reforma integral de la Rambla supondrá algo más que una simple reurbanización. Por ello, con una ambición que va mucho más allá de los cambios en el pavimento y de imagen, el Consell Assessor de la Rambla ha presentado este martes el informe La ciutat i la Rambla, un documento estratégico que fija varios ejes de acción para pensar cómo será la Rambla del futuro, con dos prioridades, la de recuperar la Rambla como eje cultural y la recuperación de residentes.
En este contexto, el informe plantea poner el ámbito de la cultura como epicentro de la nueva Rambla, impulsar una oficina de coordinación cultural, facilitar la presencia de entidades locales culturales a través de bonificaciones o de la implantación de delegaciones y promover actos de pequeño formato para activar el espacio público. En paralelo, el documento de conclusiones propone un plan de vivienda específico para la Rambla, transformar antiguos hoteles y edificios vacíos en viviendas sociales y reservar espacios y horas para actividades vecinales y usos culturales comunitarios. Complementando estos dos ejes, también se prevé la innovación en la gestión comercial de la Rambla, y abre la puerta a fórmulas de reconversión comercial, una imagen común, compra de locales vacíos o la creación de un ente promotor público-privado
El consejo asesor, formado por representantes del mundo cívico con vinculación con la Rambla y Barcelona, nació precisamente con el objetivo de colaborar en el impulso de la recuperación del paseo para la ciudadanía. Ahora, en este informe propone acciones alrededor de dos vectores de transformación, social y físico, y recoge que la Rambla es ya un referente cultural de primer orden, pero se debe trabajar para que la cultura sea el hilo conductor de la transformación a partir de la reforma urbanística que se está llevando a cabo, como contenido pero también como criterio estructurador del paisaje urbano, de la actividad económica y de las dinámicas sociales. De hecho, el Consejo Asesor de la Rambla opina que la propuesta de apostar por la Rambla como eje cultural protagonista de la ciudad puede impulsar la recuperación de su habitabilidad y reforzar su uso residencial.
"El derecho a quedarse, también en la Rambla"
En el marco de la presentación del informe, el presidente del Consejo Asesor, Joan Oliveres, ha precisado que se busca que “la Rambla sea habitable”, apuntando que “en estos momentos la Rambla tiene dificultades para ser habitable”. Tanto es así que el comisionado del Pacto por Ciutat Vella, Ivan Pera, ha afirmado que “el cambio genera cambio” y que precisamente, las líneas de acción que ahora se proponen permitirán garantizar “el derecho a quedarse, también en la Rambla”, en línea con la actual política municipal de garantizar que los barceloneses no tengan que abandonar la ciudad por los problemas de vivienda.