El Ayuntamiento de Barcelona contratará una decena de ‘visualizadores’ para agilizar el proceso de verificación de las peticiones de empadronamiento sin domicilio fijo. Según consta en el portal de contratación pública, el consistorio ha abierto una licitación con el objetivo de reforzar la comprobación de la residencia efectiva y elaborar los informes de conocimiento de residencia (ICR). Actualmente, cuando una persona solicita el empadronamiento sin domicilio fijo, se abre un periodo de verificación que se puede hacer por dos vías. Por un lado, mediante la constatación de un trabajador social que acredite la dirección facilitada, ya sea por el seguimiento profesional del caso o por comprobación directa. Por el otro, a través de un informe de conocimiento de residencia cuando no se sabe dónde vive la persona y hay que verificarlo.

Fuentes municipales explican que esta casuística, especialmente en situaciones de personas que viven en la calle y pueden ser difíciles de localizar, alarga los plazos e incrementa la carga de trabajo. Por este motivo, “para agilizar las comprobaciones se ha hecho una licitación para la contratación de la figura de los visualizadores”. Según el consistorio, se trata de una figura creada para reforzar el trabajo de comprobación de residencia de personas en situación de vulnerabilidad que viven en Barcelona y no tienen un título habilitante.

Esta contratación externa complementará la labor de los inspectores municipales “para poder tener una respuesta más rápida y flexible cubriendo una franja más amplia de horarios de lunes a sábado”. La licitación tiene un presupuesto de 2.463.552 euros. Según datos municipales, en la ciudad hay cerca de 50.000 personas empadronadas sin domicilio fijo.

Avisos por SMS para recoger correspondencia

En paralelo, el Ayuntamiento quiere implantar un sistema de aviso por SMS para que las personas empadronadas sin domicilio fijo puedan saber si tienen correspondencia pendiente de recoger en los centros de servicios sociales o equipamientos municipales donde constan empadronadas. La medida busca “mejorar la accesibilidad y la inmediatez en la comunicación” con personas que no disponen de un domicilio estable. Según el informe que justifica la contratación, la correspondencia puede incluir notificaciones oficiales con plazos legales estrictos, como procedimientos judiciales o trámites administrativos, y no recogerla puede comportar “graves perjuicios”.

Aunque el consistorio recuerda que es responsabilidad de la persona empadronada acudir a la dirección de empadronamiento ficticio para recoger la correspondencia, admite que “la realidad es que no se tiene la garantía de que estas personas lo hagan de manera periódica”. Sin este sistema, el aviso se tiene que hacer por llamada telefónica o correo electrónico, “que implican más tiempo y recursos humanos”.

El contrato prevé una duración de seis meses y el envío de unos 7.500 SMS mensuales, aproximadamente 45.000 en total. Los mensajes serán avisos genéricos y no incluirán contenido sensible. El coste estimado es de 2.250 euros.