Este 2026 se celebra el Any Gaudí, en conmemoración del centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, que murió el 10 de junio de 2026 a consecuencia de las heridas ocasionadas por el atropello de un tranvía tres días antes. Este año tendrá fechas muy especiales, como la previsión de inaugurar la torre de Jesús de la Sagrada Familia con la previsible asistencia del santo padre León XIV, así como toda una serie de actos a lo largo del año, pero el inicio ha llegado marcado por la polémica ante la posibilidad de que a este arquitecto se le castellanice el nombre, así como a sus principales obras, como la Sagrada Familia, la Casa Milà y el Park Güell.

De hecho, desde hace días que en las redes sociales hay diversos comentarios sobre cuál debe ser el nombre de pila de Gaudí, si Antoni o Antonio, ya que el nombre en versión castellana era el utilizado por el arquitecto para firmar sus planos, si bien el uso del castellano era obligatorio además de contrario a la tradición catalana y el mismo Gaudí se había significado en diversas ocasiones por la defensa de la lengua catalana, hasta el punto de ser detenido en una ocasión por hacer un mantinc el català ante agentes de policía que pretendían obligarle a hablar en castellano -el castellano nunca fue lengua de imposición, que mentía Juan Carlos-.

Ahora bien, la gota que ha colmado el vaso ha sido el anuncio del gobierno español de sumarse a la celebración, oficial del Govern, con la emisión de monedas conmemorativas, si bien según el BOE, con el nombre en catalán, Antoni, aunque algunos medios habían difundido que el nombre sería Antonio, pero con las obras con el nombre en castellano, como por ejemplo Sagrada Familia -en lugar de Sagrada Família-, Casa Milá -en lugar de Casa Milà-, o el más significativo, Parque Güell, cuando el arquitecto eligió un nombre en inglés, Park Güell, en referencia a su intención frustrada de crear una urbanización residencial para familias acomodadas de estilo inglés.