La ampliación del Parlament de Catalunya, un viejo proyecto que se ha aplazado durante décadas, empieza a ver la luz con el anuncio de la cesión, por parte del Ayuntamiento de Barcelona, de las instalaciones de las actuales caballerizas de la Guàrdia Urbana para hacer posible este crecimiento de la sede de la democracia parlamentaria catalana. Este es el principal aspecto del protocolo de colaboración firmado este martes por el president de la Generalitat, Salvador Illa; el president del Parlament, Josep Rull, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. En cuanto a la unidad montada de la Guardia Urbana, se prevé el traslado de las dependencias a Collserola.

De hecho, como ha recordado Rull en el acto de firma, el Parlament necesitaba “liberar el palacio de carga operativa”, una demanda histórica que ahora empezará a ser realidad una vez puesto en marcha un acuerdo que será posible gracias a la nueva conexión prevista entre la calle Wellington, justo donde se sitúan las caballerizas, con la plaza Joan Fiveller, donde se sitúa el palacio del Parlament, que empezará obras en las próximas semanas y que será una realidad el año 2027. De hecho, Rull ha destacado que esta ampliación estará “a tres minutos de aquí” y que permitirá que el palacio actual “mantenga la parte política mientras el nuevo edificio moderno nos permitirá incorporar todos los servicios de un parlamento moderno y avanzado” en un espacio “potencial de 8.000 metros cuadrados”.

La ampliación permitirá optimizar el uso del edificio histórico, el antiguo fortín del cuartel militar borbónico, que actualmente cuenta con una superficie de 17.410 metros cuadrados, de los cuales son útiles 13.659: un 61,75 % se destina a la actividad parlamentaria y el 38,35 % restante son espacios comunes y pasillos y donde trabajan 450 personas. El futuro espacio de las caballerizas sumará 8.000 m², 3.000 de los cuales serán soterrados. Además, Collboni ha inscrito esta ampliación en el gran proyecto de la Ciutadella del Coneixement y ha asegurado que, con la cesión de las caballerizas, Barcelona ejerce su rol de "capital del país" y ha avanzado que estas dependencias de la Guardia Urbana se trasladarán a la zona de Collserola.

Por su parte, Illa ha defendido que la firma del protocolo es una muestra de cómo se hacen las cosas en Catalunya, “de manera sólida, eficaz y perdurable”, es decir, “con consenso”. El presidente de la Generalitat ha sostenido que el proyecto, pendiente desde hace años, se puede retomar ahora porque Cataluña “ha recuperado capacidad de entendimiento entre instituciones” y “el sentido de país y el sentido de servicio público”. Illa ha insistido en que la ampliación debe ser “una oportunidad, no un parche”. Ha querido vincular la actuación a los tres grandes ejes que, a su parecer, representa la Ciutadella: la ciencia, la convivencia y las instituciones. En este punto, ha reivindicado la necesidad de “desacomplejarse” y defender las instituciones ante “los populismos, los discursos de odio y la desafección”.