Un agujero de unos ocho metros de diámetro y cuatro de profundidad ha aparecido en la calle de Rubinstein, 4, de Barcelona, junto a las obras de la L9 del Putxet. El cuerpo de bomberos de la capital catalana ha desalojado cinco fincas anexas por seguridad. Las fincas desalojadas son las de los números 2 y 4 de la calle Rubinstein, y las de los números 3, 5 y 6 de la calle Teodora Lamadrid. Los servicios de emergencias han recibido el aviso poco antes de las once de la mañana y ya trabajan en la zona. Hasta el lugar se han desplazado seis dotaciones entre bomberos y ambulancias. No ha habido heridos, según han confirmado fuentes municipales.
El socavón afecta el patio interior de un restaurante-pizzería y también un almacén, si bien en los edificios adyacentes se han encontrado grietas esta mañana, según relatan los vecinos. "Ahora mismo se trabaja para estabilizar el agujero y poder trabajar en la estabilización de la zona", apuntan las mismas fuentes del consistorio barcelonés. Se han activado también los equipos del Centre d'Urgències i Emergències Socials de Barcelona (CUESB).
Al tener constancia del incidente, se ha producido una reunión de emergencia con los consellers de Presidència, Albert Dalmau, y de Territori, Sílvia Paneque; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; y la teniente de alcaldía Laia Bonet, junto con los servicios técnicos. Al lugar de los hechos se ha desplazado la teniente de alcaldía y concejala del distrito de Sarrià-Sant Gervasi Maria Eugènia Gay.
"Una cavidad de 8 metros de diámetro y 4 de profundidad"
En una atención a los medios en el mismo lugar de los hechos, el jefe de Bombers de Barcelona, Sebastià Massagué, ha precisado que hay cinco fincas afectadas, las correspondientes a los números 2, 4 y 6 de la calle Rubinstein y los números 1 y 3 de Teodora Lamadrid. En esta última finca es donde se ha detectado el socavón, "una cavidad de 8 metros de diámetro y 4 de profundidad". Asimismo, ha indicado que actualmente se están monitorizando todas las fincas para "minimizar el impacto" y para poder determinar cuándo se podrán realojar los vecinos afectados, aunque de momento no hay ninguna previsión sobre este regreso.
Por su parte, Laura Carrasco, responsable de Geotecnia y Obras Subterráneas de la Generalitat de Catalunya, ha apuntado que se han detectado "un aumento de asentamientos" en el marco de los trabajos de la tuneladora de la L9, admitiendo que el socavón se ha producido en "el ámbito" de estos trabajos, pero sin determinar que sea la causa. Carrasco, además, ha apuntado que el socavón se ha producido en un tramo que queda "un poco más atrás de la posición actual de la tuneladora". Asimismo, ha señalado que la tuneladora continúa "trabajando con normalidad" y que ahora se procederá al hormigonado del socavón, indicando que este, "no puede crecer en profundidad".
Finalmente, Merche Cuesta, del CUESB, ha informado de que se ha situado un primer punto de apoyo a los vecinos en el interior del mercado del Putxet, donde se habían atendido "al menos a unas diecisiete personas", aunque todavía no se había cerrado el operativo. Asimismo, se ha abierto una oficina de atención en el Centre Cívic Vila Florida, para continuar atendiendo a las personas que han sido afectadas por el socavón.
Mensaje de tranquilidad
Por su parte, la consellera Paneque, portavoz del Govern, ha confirmado en la rueda de prensa posterior al Consell Executiu que los técnicos han iniciado una revisión de los espacios afectados y los fundamentos de los edificios próximos al socavón. Paneque ha explicado que se está actuando en la zona por las obras de la línea L9 del metro de Barcelona, con una intervención a unos 40 metros de profundidad. Bombers de Barcelona también están haciendo revisión para determinar si los vecinos pueden volver en horas que vienen o días con totales garantías, ha apuntado la consellera, que ha querido enviar un mensaje de tranquilidad a los vecinos.
El administrador del restaurante afectado, Domingo Finez, ha explicado a este diario que se ha encontrado el socavón esta mañana. "Al fondo estaban los lavabos y se han hundido hacia abajo (...) Estamos en estado de shock", ha apuntado, aliviado porque solo ha habido daños materiales. El responsable lo atribuye al metro porque sabe que pasa justo por debajo, pero admite que no tiene más información. Los últimos días había notado que salían algunas pequeñas grietas.
Junto a la pizzería está la clínica dental Barrera. Thais López, una trabajadora del centro, afirma en este diario que una compañera suya ha visto algunas grietas al poco de abrir a las 10.00 horas. "Han venido los bomberos y nos han desalojado a todos, pacientes y trabajadores", explica. No les han dejado entrar de nuevo por sus cosas y han sido los bomberos los que han accedido al inmueble para hacerlo. "No hemos sentido temblores ni nada", resuelve la mujer.
