Josep Maria Rovira es una de las víctimas del atentado yihadista del 18 de agosto en Cambrils, que este martes se ha recordado con un acto solemne en esta localidad de la Costa Dorada. No tiene un recuerdo explícito de los hechos, incluso ha explicado que de la memoria se le habían borrado algunos recuerdos de los días anteriores al atentado. Gracias al relato de otras personas es que se ha podido hacer un retrato de lo que había pasado aquellos días en que Catalunya vivió una de las páginas más negras de su historia. El ataque de los terroristas se produjo justo en medio de la rutina diaria de Rovira que, según ha explicado a los medios, consistía en dar un paseo nocturno en las proximidades del Club Nàutic de Cambrils. "Yo tengo la costumbre, desde hace muchos años, de caminar por la tarde, y mi camino era venir aquí, dejar el coche aquí en el club e ir caminando hasta la torre de la Massaguera, allá arriba, y volver", ha relatado. A pesar del recuerdo trágico que podría tener después de los hechos, afirma que continúa haciendo el mismo trayecto: "Lo sigo haciendo porque hace más fresco".
El de Rovira, de 87 años y cambrilense de adopción, es uno de los testimonios que se ha podido escuchar durante el acto de homenaje que se ha celebrado a las puertas del Club Nàutic. En este punto fue donde los terroristas atropellaron a peatones e hirieron a cinco personas. "Pasó, hay que aguantarlo y seguir adelante", ha afirmado. En el acto han participado representantes políticos y policiales. El alcalde de la ciudad, Oliver Klein, ha leído un manifiesto donde se ha condenado la violencia, según informa la agencia ACN. En el noveno aniversario de los atentados, el texto ha reivindicado "la paz, el respeto, la convivencia y la comunidad" frente a "la violencia, el odio, la intolerancia y la división". También se ha hecho un llamamiento a preservar "la memoria para honrar a las víctimas". Durante el acto, se ha recordado especialmente a Ana María Suárez, la única víctima mortal del ataque terrorista de Cambrils.
Dos días de homenaje
En su intervención, Klein ha explicado que "Cambrils es una ciudad que quiere ser tranquila y que no son bienvenidos aquellos que estén alejados de estas creencias". El alcalde ha afirmado que la relación del ayuntamiento con las víctimas sigue siendo "directa". "Intentamos preocuparnos de sus cuestiones en estos años y estamos muy en contacto", ha detallado. El acto de Cambrils cierra la conmemoración de los atentados del 17A tanto en Barcelona como en Cambrils. Un acto de homenaje también se celebró el lunes por la tarde en Ripoll, de donde provenían los terroristas que protagonizaron el atentado.