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24 toneladas de Loctite. Este es el secreto tras la culminación de las torres centrales de la Sagrada Família, que se han pegado con el famoso adhesivo de Henkel. Tal vez no habíais pensado nunca en uno de los elementos esenciales de la espectacularidad de la basílica, la unión entre la piedra y el acero de los paneles para que funcionen como una única estructura, pero sí: para sorpresa de mucha gente, se usa adhesivo. Aplicado en estado líquido, se adapta a la superficie de contacto, llena cavidades y asegura una unión estructural eficaz entre la piedra y los elementos metálicos. Después de aplicarlo, se inicia un proceso de curación controlado de unas 24 horas, durante las cuales las piezas permanecen en condiciones térmicas estables.

Como decíamos, hasta ahora se han usado 24 toneladas de Loctite, con un consumo medio de unos treinta kilos por panel. Según la empresa alemana, esta solución ha sido clave a la hora de montar las seis torres centrales, construidas mediante un sistema modular —con 826 paneles y más de 2.100 elementos de piedra—. Este sistema ha permitido acelerar los procesos hasta diez veces ante otros métodos tradicionales, y desde Henkel aseguran que su contribución ha sido "decisiva" para hacerlo viable, en tanto que han permitido unir piedra y acero en un único elemento estructural reduciendo tiempo sin comprometer ni la seguridad ni la integridad del monumento.

Loctite EA 9497

El adhesivo usado ha sido Loctite EA 9497, que la compañía afirma que ha demostrado "un rendimiento fiable en condiciones especialmente exigentes y aporta el equilibrio necesario entre rigidez y flexibilidad". Estas condiciones exigentes son diversas: por una parte, la Sagrada Família está cerca del mar, a unos 2,5 kilómetros, hecho que implica una exposición constante a un ambiente salino que favorece la corrosión; por otra, hay que tener en cuenta la humedad elevada durante gran parte del año, de entre el 65 y el 75%, que aumenta la agresividad del entorno; y, finalmente, las variaciones térmicas significativas, desde los 5 grados del invierno hasta los 30 grados del verano, generando ciclos continuados de dilatación y contracción. Y no nos tenemos que olvidar de las dos líneas de metro bajo la basílica, que provocan vibraciones constantes que se transmiten a la estructura.

Desde Henkel insisten en que la unión conseguida con Loctite puede aguantar cargas equivalentes a 100.000 personas por metro cuadrado, es decir, el peso total del público del Camp Nou o unos 1.600 elefantes africanos. "Esta capacidad ha sido determinante para sostener la gran cruz que corona la torre de Jesús. Aunque esta cruz no incorpora adhesivos, su estabilidad depende de la solidez de la estructura que la soporta", dicen. Por otro lado, destacan que durante los diez años de colaboración con la Sagrada Família también han aportado ensayos y validaciones "por encima de los estándares habituales", soporte técnico especializado y un suministro continuado adaptado a la evolución no lineal de las obras.