Amazon vs Microsoft: la carrera por la IA entra en fase de combate directo

- Mookie Tenembaum
- Cap d'Agde (Francia). Viernes, 29 de agosto de 2025. 05:30
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Lo que hasta hace poco era una carrera paralela por desarrollar inteligencia artificial (IA) dentro de entornos controlados, se transformó en una guerra abierta por quedarse con los mismos clientes. Microsoft y Amazon, los dos grandes jugadores del mundo cloud, impulsaban sus propias estrategias: uno con su alianza profunda con OpenAI, el otro apostando fuerte por Anthropic y sus propios chips diseñados para entrenar y ejecutar modelos. Cada uno, hasta hace poco, reforzaba su ecosistema sin tocar al otro. Pero eso se terminó.
Entre tanto, comienza una nueva etapa. Ya no alcanza con desarrollar modelos más potentes, ni con sumar herramientas o infraestructura. Lo que importa ahora es migrar cuentas y atraer a quienes usan servicios del rival. Y eso cambia todo. Las reglas del juego se alteran porque ya no se trata de avanzar en terreno propio, sino de invadir el del otro. AWS lanza herramientas que, además de ofrecer soluciones de IA, apuntan directamente a competir con los productos estrella de Microsoft. Microsoft, por su parte, defiende con uñas y dientes a sus clientes, pero también seduce a los que están en otros entornos.
Lo que hay en el fondo no es solo una puja tecnológica, sino un conflicto comercial profundo. Se trata de quedarse con los contratos, las cuentas grandes y las integraciones empresariales. El foco pasó del laboratorio al escritorio del CIO. Y eso marca el inicio de un enfrentamiento sostenido que va a escalar.
No se pelea por el futuro de la IA en abstracto, se pelea por la facturación concreta de este trimestre
No va a haber sangre, pero va a correr una cantidad enorme de bytes. Van a sobrar promesas, descuentos, exclusividades y también acusaciones cruzadas. Las empresas que antes operaban con tranquilidad en una nube van a empezar a recibir ofertas tentadoras desde la otra. Y los ejecutivos van a tener que elegir en un contexto mucho más agresivo que antes, donde cada movimiento es observado.
Esta nueva fase apenas comienza. Hasta ahora, cada compañía crecía impulsando su visión de la IA. Ahora, lo que viene es una guerra de desplazamiento: mover clientes, derribar barreras, reconfigurar alianzas. El campo de batalla es el mismo, pero la lógica cambió. No se pelea por el futuro de la IA en abstracto, se pelea por la facturación concreta de este trimestre. Y esa pelea, por más técnica que parezca, va a dejar huellas. Byte a byte, cuenta por cuenta. Lo que sigue es incierto, pero nadie duda de que ya empezó.
Las cosas como son.