La empresa gerundense de distribución y venta de material deportivo Tradeinn ha recibido una sanción del Departamento de Empresa y Trabajo de 45.000 euros, con descuento por el reconocimiento de la infracción y la rapidez en el pago, por hacer un uso "fraudulento" y abusivo de los contratos temporales de manera reiterada. La sanción a la cual ha tenido acceso ON ECONOMÍA califica de "muy grave" la infracción. Y cuantifica que, durante el año 2024, la empresa hizo 1.700 contratos temporales y 1.100 más en siete meses del año 2025.
El informe de inspección al que ha accedido este medio constata que, entre los meses de junio y octubre del año pasado, la empresa superó los 160 trabajadores temporales sobre un total de 655 efectivos, es decir, una media que va entre el 24,8 y el 29,7%, cerca de un tercio de la fuerza laboral.
La empresa argumentó la contratación temporal con 11 causas diferentes, pero estas "revelan una reiterada inobservancia de los requisitos de causalidad y temporalidad establecidos en el artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores", según la sanción. "Con carácter general, se constata que los contratos examinados no precisan adecuadamente la conexión entre la causa invocada y la duración prevista, incumpliendo así uno de los requisitos esenciales de esta modalidad contractual", dice el documento.
"Se han detectado contratos de escasa duración (1-2 días) vinculados a causas de varios meses (por ejemplo, movimientos de mercancías entre el 1 de junio y el 30 de septiembre), así como contratos con una duración que excede el período temporal indicado en la causa", dice el documento, que, por lo tanto, señala que existe una disociación entre las necesidades argumentadas y la duración del contrato. Señala, además, la realización de más de 1.500 contratos con una ETT para cubrir solo turnos de fin de semana.
Las causas defendidas por la empresa tienen que ver con cargas extra de trabajo como la llegada extraordinaria de pedidos de diversos proveedores concretos o un aumento de pedidos en algún vertical, el redimensionamiento del almacén y nueva maquinaria instalada. También el traslado de mercancías procedentes de la nave de Alemania, cambios de sistemas, coberturas de vacaciones, incremento de ventas de productos que necesitan montaje, entre otros.
"Varias causas alegadas para la contratación temporal se refieren a actividades que, por su naturaleza o por su denominación explícita, se integran dentro de la actividad normal de la empresa", reza la sanción, y señala que contrataciones referidas expresamente a "la campaña de verano" deberían cubrirse con fijos discontinuos.
La inspección pidió después de el verano a la empresa la incorporación como fija de trabajadores temporales, a lo cual la empresa dijo haber contratado 67 personas. La comprobación de Trabajo las reducía a 40, al pasar de 494 a 534 personas, incorporaciones que permitían que cayera la contratación temporal del 28,8% de septiembre al 21,35% de diciembre, un cumplimiento "parcial y manifiestamente insuficiente del requerimiento formulado", según Trabajo.
Los portavoces sindicales de UGT hace tiempo que denuncian la precariedad en los puestos de trabajo, con sueldos que "o son el SMI o lo superan por poco". La empresa, tal como publicó también ON ECONOMÍA en septiembre del año pasado, recibió una sanción por tener a temperaturas extremas y por encima de la ley las naves industriales, hecho que produce "estrés térmico", una falta grave por superar las temperaturas de entre 14 y 25 grados a las que obliga la ley. Preguntado por este aspecto en entrevista con ON ECONOMÍA, el CEO de la empresa, David Martín, lo negó.
La empresa ha crecido de manera considerable en los últimos años y facturó 585 millones de euros el pasado 2025, con un beneficio de unos 58 millones del cual no ha trascendido la cifra exacta. En julio del año pasado, Apollo compró el 30% de la empresa a Suma Capital y el pasado 7 de febrero anunciaron cambios en el consejo de administración, entre los cuales el nuevo presidente no ejecutivo, que es Javier Pérez-Tenessa.
