El accidente de Adamuz, la crisis de Rodalies en Catalunya o la subida del precio del combustible han empujado este año a muchos viajeros a dejar el tren y volver al coche. Y cada vez más conductores optan por hacerlo compartiendo trayecto y gastos, una tendencia que ha impulsado con fuerza a BlaBlaCar, que atraviesa su mejor momento desde su llegada a España hace más de 16 años.
Así lo explica Florent Bannwarth (Estrasburgo, 1990) en una entrevista con ON ECONOMIA, en la que analiza cómo los incidentes ferroviarios y el encarecimiento del transporte han trasladado pasajeros del tren y el avión hacia el coche compartido. El directivo también destaca la transformación de la compañía hacia una plataforma multimodal, que ya integra billetes de tren y autobús, y que aspira a convertirse en un actor relevante dentro del sector de los viajes.
BlaBlaCar lleva más de 16 años en España, ¿están ya en fase de estabilización o prevén seguir creciendo?
Todavía tenemos mucho margen para crecer en España. Estamos en una fase de madurez, sí, pero el coche compartido sigue teniendo mucho potencial. La edad media de nuestros usuarios ya es de 33 años, cuando hace unos años era de 24, y el segmento que más crece es el de mayores de 50 años. Eso demuestra que el uso se está extendiendo a perfiles cada vez más diversos.
¿Cómo ha cambiado el uso de la plataforma en estos años?
Al principio, BlaBlaCar estaba muy vinculado a grandes rutas entre capitales, como Madrid-Barcelona. Pero eso ha cambiado mucho, especialmente desde la liberalización del tren. Hoy crecemos más en conexiones entre municipios, periferias y ciudades medianas. Por ejemplo, viajes entre localidades del área metropolitana de Madrid y Catalunya. El coche compartido ya no aporta tanto valor entre ciudades muy bien conectadas por AVE, sino en trayectos más capilares.
¿Qué peso tiene Catalunya dentro de la plataforma?
Catalunya es una de las regiones donde mejor conectamos el territorio. Llegamos al 95% de los municipios catalanes y tenemos más de un millón de usuarios registrados. Además, este año está siendo la comunidad donde más crecemos.

¿A qué atribuyen ese crecimiento en Catalunya?
Principalmente a las incidencias ferroviarias. Los problemas en Rodalies, las huelgas y distintos incidentes en la red han provocado que mucha gente busque alternativas. En febrero crecimos un 26% en pasajeros en Catalunya y en marzo un 33%. Se juntaron muchas cosas: incidencias ferroviarias, problemas en alta velocidad y también el impacto del accidente de Adamuz.
¿El accidente de Adamuz ha tenido impacto directo en BlaBlaCar?
Sí. Cuando ocurren situaciones así, el coche compartido se convierte en una alternativa inmediata porque siempre hay oferta disponible y los precios no cambian de forma dinámica. En las conexiones entre Madrid y Andalucía la demanda llegó a multiplicarse por cinco tras el accidente. Nosotros, además, hacemos un llamamiento a los conductores para que publiquen viajes y ayuden a cubrir esa necesidad de movilidad.
También mencionaba la subida del precio de la gasolina. ¿Cómo ha afectado?
La gasolina siempre ha sido uno de los grandes factores para activar conductores. Desde marzo hemos visto un crecimiento muy fuerte de personas que se registran por primera vez para compartir gastos. En Catalunya, desde marzo, tenemos un 21% más de nuevos conductores y un 26% más de oferta de viajes respecto al año pasado.
¿Cómo compara Catalunya con el resto de España?
Está creciendo claramente por encima de la media. A nivel nacional crecemos un 27% en pasajeros en lo que llevamos de año, mientras que Catalunya está en el 33%. También la oferta de viajes crece más que la media nacional.
¿Creen que también influye la subida del precio del tren?
Sí. Tras la liberalización hubo una guerra de precios muy agresiva en la alta velocidad, pero ahora los billetes están volviendo a niveles más altos. Eso hace que opciones más económicas como el coche compartido vuelvan a ganar atractivo. Además, algunas personas pueden haber perdido confianza en el sistema ferroviario después de tantos incidentes.
"Salvo que ocurra algo extraordinario, será el mejor año de nuestra historia en España"
España es uno de los mercados históricos de BlaBlaCar. ¿Qué importancia tiene dentro de la compañía?
Es uno de nuestros mercados más maduros y relevantes. Fue el segundo país donde lanzamos la plataforma después de Francia y durante muchos años, ha sido el segundo mercado por volumen. Además, España fue el primer país donde BlaBlaCar empezó a distribuir billetes de tren dentro de la aplicación.
El año pasado superaron los cuatro millones de pasajeros. ¿Alcanzarán un nuevo récord en 2026?
Todo apunta a que sí. Salvo que ocurra algo completamente extraordinario, será el mejor año de nuestra historia en España. El crecimiento que llevamos en estos primeros meses es muy sólido y Catalunya está incluso por encima de esa tendencia.
¿La liberalización ferroviaria ha perjudicado al coche compartido?
En algunas rutas, sí. Trayectos como Madrid-Barcelona perdieron actividad porque el AVE y los nuevos operadores ofrecen tiempos muy competitivos. Pero el coche compartido ha crecido mucho en rutas intermedias, conexiones regionales y trayectos hacia municipios donde el tren no llega bien.
¿Qué rutas son este año las más demandadas?
Este año las principales son Madrid-Sevilla, Madrid-Málaga y Málaga-Sevilla, muy condicionadas por el impacto del accidente de Adamuz. Barcelona-València también está creciendo mucho por los problemas ferroviarios y es actualmente la principal ruta desde Barcelona.
¿Cómo evoluciona el precio medio de los viajes?
El ticket medio en España está en 17 euros y prácticamente no ha cambiado respecto al año pasado. En Catalunya está entre 18 y 19 euros porque las distancias medias son algo más largas. Nosotros no hemos aumentado nuestras comisiones y siempre existe un límite máximo para evitar que haya lucro por parte de los conductores.
También están impulsando la multimodalidad. ¿Qué peso tienen ya el tren y el autobús?
Actualmente, el 12% de las reservas que se hacen en BlaBlaCar España corresponden a tren o autobús. En momentos de alta demanda, como verano o Semana Santa, puede subir hasta el 15%. Nuestro objetivo es convertirnos en una plataforma de viajes más amplia.
¿Qué significa eso exactamente?
Queremos ofrecer experiencias puerta a puerta combinando distintos medios de transporte. Ya trabajamos con Renfe e Iryo y estamos en conversaciones con Ouigo. También colaboramos con 12 operadores de autobús. El futuro pasa por combinar coche compartido, tren y autobús en una misma reserva.
¿Y contemplan ampliar todavía más la oferta?
Sí. Ahora mismo nuestro foco sigue siendo la movilidad colectiva, pero queremos tener un papel cada vez más importante en el sector de los viajes. Hay muchas ideas sobre la mesa para evolucionar la plataforma en los próximos años.
¿Han hablado con el Gobierno para participar en iniciativas como el Verano Joven?
Sí, es una conversación que mantenemos desde el principio. Creemos que el coche compartido debería formar parte de este tipo de programas porque hay muchos jóvenes que no viven cerca de estaciones de tren. Pensamos que encajaría perfectamente dentro de una estrategia de movilidad más colectiva y sostenible.