Tras el vendaval de resultados anuales de las grandes petroleras internacionales, llega el turno de Repsol y, posteriormente, de Cepsa. Ambas son los dos grandes exponentes españoles de un sector que ha visto como se han dilatado los márgenes de beneficios debido al efecto de la guerra de Ucrania. El conflicto armado, pese a ser una catástrofe, se mire por dónde se mire, ha catalizado las ganancias de varias compañías que, por la coyuntura económica actual, se han anotado resultados récord.

La industria petrolera es una de las ganadoras de un ejercicio marcado por la subida de los precios de las materias primas, entre ellas del crudo y del gas. En la misma línea, durante 2022 la demanda de carburantes fue constante, lo que ha mejorado aún más si cabe los extraordinarios resultados de las grandes firmas del sector. A falta de Repsol, Cepsa, o Galp, que también es una de las grandes firmas del sector petrolero, las empresas de esta industria han acumulado unas ganancias superiores a 250.000 millones de dólares. Todas ellas han estado alineadas en una misma circunstancia: han cosechado los mejores resultados de su historia.

Tras los 250.000 millones de dólares ganados, el mercado mira a España

Equinor (cerca de 75.000 millones de dólares), Exxon (50.000 millones de dólares), Shell (más de 40.300 millones de dólares), Chevron (unos 36.500 millones de dólares), BP (más de 27.500 millones de dólares) y TotalEnergies (cerca de 20.000 millones de dólares), son las culpables de que el sector petrolero se haya asentado, junto a la banca, como el más beneficiado de una circunstancia anómala. La suma de las ganancias de las principales petroleras del mercado es superior, por ejemplo, al presupuesto de la Seguridad Social de España, o mayor al PIB de países como Marruecos, Ucrania o Hungría, entre otros.

Ante estos resultados récord, los ojos del mercado español se han depositado en las dos exponentes de la industria petrolera del país. Tanto Repsol como Cepsa vienen firmando un ejercicio marcado por la dilatación del margen de refino, la venta de gasolina a precios elevados, y la convivencia (favorable para estas empresas) con el elevado valor medio del Brent, esquisto de referencia en el mercado europeo, el cual ha sido de unos 101 dólares, un 43% más que en 2021.

Repsol rendirá cuentas el próximo 16 de febrero, mientras que Cepsa lo hará el próximo 3 de marzo. Sea como fuere, y atendiendo a la dinámica que vienen registrando, el mercado puede hacerse una de idea de lo que podrían ganar. En el caso de la firma liderada por Maarten Wetselaar, esta ha estado enfocada en la apuesta por el hidrógeno verde. El salto a la tecnología verde es una de las premisas clave para Cepsa, que busca ser un referente de esta fuente energética en un futuro no muy lejano.

El margen de refino de Cepsa ha crecido un 160%

Pese a esto, hoy por hoy, el negocio del petróleo es lo que sigue ensanchando las arcas de la empresa energética. En el tercer trimestre, el beneficio neto ascendió hasta los 982 millones de euros, un 97% más con respecto al mismo periodo del año anterior. Aunque es pronto para adelantar los resultados de la compañía, parece claro que estos serán superiores a los 1.100 millones de euros en el conjunto del año.

Y es que, con los datos adelantados por Cepsa del pasado 17 de enero, se puede ver como el margen del refino ha crecido desde los 3,7 dólares por barril con el que cerró 2021 hasta los 9,6 dólares por barril que adelanta la firma petrolera para este año. Es decir, el margen de refino de Cepsa ha crecido más de un 160% en apenas 12 meses. Además, la que es la petrolera más antigua de España ha elevado la producción de las refinerías en un 2%. Pese a que el hidrógeno verde se antoja clave para el negocio futuro de Cepsa, el petróleo sigue siendo la gasolina, nunca mejor dicho, para la compañía con sede en Madrid.

Repsol produce menos, pero gana como nunca

En cuanto a Repsol, la firma liderada por Josu Jon Imaz apunta a cifrar unos resultados récord. Según las estimaciones dadas por los analistas y publicadas por la propia compañía, Repsol ingresará en el cuarto trimestre de 2022 1.761 millones de euros, los cuales se unirían a los 3.222 millones de euros que ganaron hasta el tercer trimestre de 2022. Es decir, la firma presidida por Antonio Brufau se anotaría unas ganancias cercanas a los 5.000 millones de euros en el ejercicio.

Todo ello en un ejercicio en el que, según los resultados comerciales adelantados por la empresa el pasado 17 de enero, Repsol ha bajado la producción cerca de un 4%. Pese a esto, el alza de los precios de la gasolina ha permitido a la empresa cosechar unas ganancias abruptas. Un dato que esclarece esto es que, en 2022, el margen del refino de la empresa se ha ensanchado desde los 2,4 dólares por barril con el que cerró el pasado curso hasta los 15,6 dólares que adelanta Repsol. Es decir, en doce meses, el margen de refino ha crecido un 550%. Antonio Castelo, analista de iBroker.es, comenta a ON ECONOMIA que “es seguro que esta situación (crecimiento del margen de refino) se mantendrá todavía durante varios meses”.

El buen desempeño comercial ha hecho que la empresa reduzca su deuda hasta el tercer trimestre en cerca de 3.500 millones de euros. Tal y como explica Darío García, analista de XTB, a ON ECONOMIA, “la deuda neta podría caer hasta los 500 millones de euros para finales de 2023”. El experto añade que “Repsol ha reducido el apalancamiento financiero y ha hecho uso de su flujo de caja”. Por su parte, Castelo cree que la petrolera logrará caminar sin deuda “a lo largo de 2024”.

Sea como fuere, y a la espera de que ambas empresas publiquen sus respectivos resultados anuales, el mercado espera que estos sean récord. Es probable que Cepsa y Repsol contribuyan con más de 6.000 millones de euros (unos 6.404 millones de dólares) a los más de 250.000 millones de dólares que han ganado las petroleras internacionales. Aun esto, no es descartable que las firmas nacionales registren mayores beneficios. Repsol y Cepsa se frotan las manos.