Revolut quiere dar un nuevo salto en España. La fintech británica aspira a alcanzar los 10 millones de clientes en el mercado español el próximo año, frente a los seis millones que declaró tener a comienzos de 2026. El objetivo pasa por captar cuatro millones de nuevos usuarios en apenas dos ejercicios.
Así lo explicó este miércoles Ignacio Zunzunegui, responsable de crecimiento de la compañía en el sur de Europa, durante un foro financiero. De lograr esa meta, Revolut se situaría al nivel de gigantes como el BBVA, que cuenta actualmente con 10,9 millones de clientes en España, y solo quedaría por detrás de Banco Santander, con más de 15 millones, y de CaixaBank, líder del mercado nacional con cerca de 20 millones.
Con los seis millones de clientes actuales, Revolut ya supera en tamaño en España a entidades como Bankinter, Unicaja, Abanca, Kutxabank o Ibercaja, pese a la larga trayectoria de estos grupos financieros.
El neobanco cerró 2025 como la cuarta entidad con mayor penetración en España, con una cuota del 13%. Desde su desembarco en el mercado español en 2022, la compañía firmó el mejor ejercicio de su historia tras sumar dos millones de nuevos clientes durante el pasado ejercicio. Además, concentró el 25% de las descargas de aplicaciones financieras en el país.
Revolut confía en alcanzar los 15 millones de clientes en España en 2030
La entidad prevé incorporar otros dos millones de usuarios este año para cerrar 2026 con ocho millones de clientes y repetir ese crecimiento en 2027 hasta alcanzar los 10 millones. Sin embargo, sus planes van más allá. Revolut se ha marcado como objetivo estratégico alcanzar los 15 millones de clientes en España en 2030, lo que le permitiría convertirse en el segundo banco con más clientes del país, solo por detrás de CaixaBank.
El avance de los neobancos se ha convertido ya en uno de los asuntos recurrentes dentro del sector financiero español. Precisamente, fue uno de los temas abordados este miércoles en un encuentro organizado por IESE Business School y FTI Consulting, donde algunas entidades defendieron también su capacidad de crecimiento.
Desde CaixaBank reivindicaron que la banca tradicional mantiene un fuerte ritmo comercial pese al auge digital. “Captamos más de 3.000 clientes al día; se puede ser una entidad tradicional y crecer con mucha potencia”, señaló el CEO durante el evento.
El presidente de Kutxabank, por su parte, advirtió de que la banca mediana tendrá que acelerar su transformación para competir con los neobancos, a los que atribuyó una mayor agilidad operativa y una estructura de costes muy inferior a la de las entidades tradicionales.
El reto: convertirse en banco principal
Uno de los principales objetivos de los neobancos pasa ahora por aumentar la vinculación de sus clientes y convertirse en su entidad financiera principal. Un terreno en el que todavía parten con desventaja frente a la banca tradicional, especialmente por la ausencia de productos como las hipotecas, aunque el sector trabaja para ampliar su oferta.
En este sentido, Zunzunegui aseguró que Revolut no busca convertirse en el banco principal del cliente desde el primer momento, sino aumentar progresivamente su relación con el usuario. “Preferimos un modelo de noviazgo”. Según explicó, muchos clientes comienzan utilizando la aplicación para viajes o pagos internacionales y terminan trasladando buena parte de su operativa diaria a la plataforma.
España se ha convertido además en uno de los mercados más relevantes para los productos de ahorro de la compañía. Revolut aseguró haber captado más de 3.000 millones de euros en depósitos a través de su cuenta remunerada y su fondo monetario flexible, productos que la entidad calificó de “rompedores” dentro del mercado español.
La fintech defendió también la solidez de su modelo de negocio frente al de la banca tradicional. Según la compañía, más del 78% de sus ingresos procede de suscripciones y comisiones, mientras que ningún producto representa más del 22% de la facturación total, una diversificación que consideran clave para sostener la rentabilidad y reducir la dependencia del crédito.
En paralelo, Revolut anunció que seguirá reforzando su negocio para empresas en España y Europa. Su división corporativa, Revolut Business, acelerará el lanzamiento de nuevos servicios financieros y herramientas.
Pese al fuerte crecimiento, Revolut reconoció que su gran desafío en España sigue siendo consolidarse como una entidad “de confianza” para que los usuarios utilicen la plataforma como banco principal y no únicamente como una cuenta secundaria para viajes, ahorro o pagos.