El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, advierte de que un nuevo impuesto extraordinario a las energéticas a causa del encarecimiento del precio de los combustibles por la guerra en Irán sería "injustificado y contraproducente". Y ha alertado de los efectos negativos que provocaría sobre la seguridad de suministro y la competitividad europea.
En la conferencia con analistas de este jueves para presentar los resultados de Repsol del primer trimestre, Imaz confió en que "este tipo de gravámenes confiscatorios”, que se aplicaron con motivo de la guerra en Ucrania, no volverán a repetirse en este momento ni en España ni en Europa.
A principios de abril, el Gobierno reclamó a la Comisión Europea un nuevo impuesto sobre los beneficios de las compañías energéticas, pero, en esta petición, no lo planteó en solitario porque cuenta con el apoyo de otros cuatro países europeos con ejecutivos de signo político muy diverso: Alemania, Austria, Italia y Portugal. Según el ministro Carlos Cuerpo, el objetivo es distribuir de “manera equitativa” los beneficios extraordinarios que consigan por el incremento del precio de la energía a causa de la guerra en Irán.
Sobre el planteamiento de estos cinco gobiernos, Imaz argumentó que las compañías del sector petrolero han invertido en los últimos años 15.000 millones de euros en sus refinerías para, en un momento como el actual, garantizar el abastecimiento, especialmente el de queroseno para aviación.
"Hemos invertido más de 1.400 millones de euros en las últimas semanas para asegurar el suministro de queroseno, para garantizar el sistema turístico español”, indicó Imaz en unas declaraciones recogidas por Europa Press.
Imaz reclamó estabilidad regulatoria para incentivar la inversión, ya que “si cada vez que tienes beneficios, sufres confiscaciones, no vas a invertir más para garantizar el suministro". Subrayó que un nuevo impuesto agravaría los problemas estructurales del sector en Europa porque "socavaría la seguridad del suministro y erosionaría la competitividad de la industria europea en este momento crítico".
Además, alertó que gravamen de este tipo solamente aceleraría la tendencia de reducción de la capacidad de refino en Europa de los últimos años, "aumentando la dependencia de las importaciones”.
Suministro de queroseno para aviación
En la sesión se indicó que Repsol operará su infraestructura de refino a plena capacidad en los próximos meses para incrementar en un 25% la producción de queroseno para aviación. Por este motivo, ha reprogramado varias paradas técnicas que estaban previstas en sus centros productivos de Cartagena y Tarragona para maximizar la producción. Así, Repsol prevé ese aumento significativo de la producción de queroseno en un 25%, para alcanzar los 95.000 barriles de queroseno diarios a partir de mayo.
