Las ocho refinerías españolas han maximizado la producción de derivados del petróleo ante la seguridad de suministro del crudo con la que han contado estos últimos días, una situación que contrasta con la escasez vivida por países asiáticos y las advertencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

De hecho, la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE) reivindica que España cuenta con la industria del combustible más flexible y competitiva de la Unión Europea. Las inversiones de miles de millones de euros que han realizado las empresas asociadas a AICE en sus refinerías durante los últimos quince años y la transformación derivada de la inyección de estos recursos han permitido situar a España en una posición privilegiada en cuanto a seguridad de suministro.

En este sentido, desde AICE se destaca que las infraestructuras que están operativas son capaces de procesar crudo de distintos orígenes y adaptar la producción para asegurar la movilidad nacional por tierra, mar y aire.

Así, ante la volátil situación del estrecho de Ormuz, cerrado este sábado pese a anunciar Irán su reapertura el día anterior, las instalaciones españolas han flexibilizado y eficientado sus operaciones estas últimas semanas.

La asociación, que agrupa las refinerías de BP, Galp, Moeve, Repsol y Saras, señala que coincide en que el problema de esta crisis es mayormente de productos refinados como el queroseno o el gasóleo, y añade que países como Reino Unido tienen que importar hasta el 80% del queroseno que consumen, mientras España produce el 80% del que se gasta en territorio nacional, según informa Efe.

Por su parte, el investigador principal y director del Programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano, Gonzalo Escribano, ha detallado a Efe que España, como Estados Unidos, India o China, tiene "refinerías especializadas y mejor adaptadas que otros países".

Esta posición difiere de la de países como Italia o Alemania, que en los últimos años cerraron un 20% de su capacidad de refino y externalizaron la producción de derivados a refinerías chinas o incluso del golfo Pérsico.

La situación dista también de la de países asiáticos como Filipinas o Vietnam, que han tenido que liberar sus reservas petrolíferas y anunciar programas para mitigar las consecuencias ante su dependencia del golfo Pérsico.

Los precios, volátiles

Desde la asociación que lidera la industria del combustible que genera más de 200.000 puestos de trabajo y sostiene más de 12.600 estaciones de servicio, se insiste durante las últimas semanas en la responsabilidad y la transparencia de sus empresas asociadas en la translación de los costes internacionales a los precios de los carburantes.

"Las variaciones de precios que se están observando responden, principalmente, a las variaciones del coste de la gasolina y el gasóleo en los mercados internacionales", aseguraron en un comunicado. En el mismo se especifica que "el precio final de los carburantes en el surtidor no viene determinado directamente por el crudo de referencia, Brent, sino por las cotizaciones internacionales de la gasolina y el gasóleo ya refinados, más volátiles que el propio Brent, especialmente en contextos de tensión geopolítica".