La proveedora de asientos para automoción Adient Seating Spain ha iniciado los trámites para presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectaría a 102 trabajadores de su plantilla en el Estado, según han informado fuentes sindicales. La compañía, que dispone de varias instalaciones en el territorio estatal, cuenta con una planta estratégica en Abrera, en el Baix Llobregat, desde donde suministra componentes a la fábrica de Seat en Martorell.
Este miércoles, la dirección de la empresa ha comunicado formalmente al comité el inicio del procedimiento, que justifica por causas productivas derivadas de la finalización del proyecto del Audi A1, un modelo que se fabricaba en la planta del grupo alemán en Martorell hasta el pasado mes de abril.
El sindicato CCOO, que ha rechazado de manera categórica la decisión, ha denunciado que el expediente responde a una coyuntura específica que, bajo su criterio, podría abordarse mediante fórmulas alternativas al despido colectivo. La central sindical reclama a la dirección que retire el ERE y apueste por abrir un proceso de negociación con la representación de los trabajadores para encontrar soluciones que permitan preservar el empleo y adaptarse a la nueva realidad productiva sin recurrir a medidas traumáticas.
Un sistema ligado a la demanda de Seat
Adient Seating Spain es actualmente el principal proveedor de asientos para varios modelos del fabricante automovilístico con sede en Martorell. La empresa suministra componentes para el Seat León, el Cupra Formentor y, hasta ahora, para el Audi A1, un vehículo cuya producción ha finalizado recientemente. Según ha explicado CCOO en un comunicado, la compañía trabaja con un sistema de producción integrado con la cadena de montaje de la planta automovilística que requiere una sincronización precisa entre la demanda de Seat y el suministro de los componentes.
Esta estrecha vinculación con la actividad de Seat explica, según la versión de la empresa, que la finalización del proyecto del Audi A1 tenga un impacto directo sobre la carga de trabajo en las instalaciones de Adient. La dirección argumenta que la pérdida de este volumen de negocio justifica el ajuste de plantilla por causas productivas, una figura recogida en la legislación laboral para situaciones en que se producen cambios en la demanda o en la actividad que afectan la viabilidad de los puestos de trabajo.
La posición del sindicato
Ante el anuncio del expediente, CCOO ha rechazado la medida y ha exigido a la dirección que dé marcha atrás. El sindicato considera que, antes de plantear despidos, es necesario agotar todas las vías de diálogo y explorar opciones que permitan mantener los puestos de trabajo. Entre las alternativas que la central sindical propone incluir en una eventual negociación figura la posibilidad de recuperar tareas que actualmente están externalizadas a otras empresas. Esta medida permitiría incrementar la carga de trabajo interna y compensar, al menos parcialmente, la reducción de actividad derivada del fin del proyecto del Audi A1.
Asimismo, CCOO plantea estudiar otras medidas organizativas que puedan contribuir a absorber el impacto de la menor demanda sin necesidad de recurrir a despidos. El sindicato defiende que la negociación es la herramienta adecuada para encontrar un equilibrio entre las necesidades productivas de la empresa y la protección de los derechos de los trabajadores, y confía en que la dirección muestre disposición al diálogo en el marco del período de consultas que se abre con la presentación formal del expediente.
El contexto del sector
El caso de Adient Seating Spain refleja la vulnerabilidad de la industria auxiliar del automóvil ante los cambios en los planes de producción de los grandes fabricantes. El fin del proyecto del Audi A1 en Martorell, que se prolongó hasta el pasado mes de abril, ha tenido efectos en cadena sobre los proveedores que estaban vinculados a este modelo. Esta situación evidencia la dependencia que mantienen muchas empresas del sector componentes respecto a las decisiones estratégicas de las marcas automovilísticas, especialmente en un contexto de transición hacia nuevas plataformas y tecnologías.
La planta de Abrera, especializada en el suministro justo a tiempo, es un ejemplo de esta integración profunda entre fabricante y proveedor. Este modelo, que ha sido clave para la eficiencia de la industria automovilística en Cataluña, comporta también riesgos cuando se producen ajustes en la producción de los vehículos. En este sentido, el conflicto abierto en Adient pone de manifiesto la necesidad de disponer de instrumentos de flexibilidad interna que permitan a las empresas auxiliares adaptarse a las fluctuaciones de la demanda sin tener que recurrir a expedientes de despido.
Posiciones alejadas
Con la comunicación formal del inicio del ERE, se abre ahora un período de consultas entre la dirección de Adient Seating Spain y la representación de los trabajadores. Las posiciones de partida, sin embargo, parecen alejadas. Mientras la empresa defiende la necesidad del ajuste de plantilla por causas productivas, el sindicato exige la retirada del expediente y la apertura de una negociación para buscar medidas alternativas. Las próximas semanas serán clave para determinar si es posible alcanzar un acuerdo que evite los despidos o si, por el contrario, el procedimiento continúa con las consecuencias laborales previstas inicialmente por la compañía.