Mango se ha blindado ante la previsible tormenta judicial sobre Jonathan Andic, actualmente en situación de libertad con cargos después de pagar una fianza de un millón de euros. Está investigado por el caso de la muerte de Isak Andic, su padre y fundador de la marca. Fuentes de la compañía confirman que no se ha convocado ninguna reunión extraordinaria del consejo de administración, del cual Jonathan Andic continúa como vicepresidente, si bien el presidente y consejero delegado, Toni Ruiz, está informado de cómo evoluciona la investigación. De momento, Mango mantiene la cautela.
Según los reglamentos internos de Mango, cuando hay una denuncia sobre un consejero de la compañía, como es el caso, el responsable de que se cumplan las normas (chief compliance officer) debe informar al presidente y, con su visto bueno, puede contratar a un “experto externo” para que les asesore. Esto ya se ha producido. Mango contrató hace meses los servicios legales de Uría, según ha avanzado El Economista, si bien desde este despacho se ha indicado a ON ECONOMIA que “ni lo confirman ni lo desmienten”. Mango se ha preparado para que el caso Jonathan Andic afecte lo menos posible a la reputación de la familia propietaria, pero también a la de la marca.
Fuentes cercanas a la compañía indican que el modelo de gobernanza que han implementado, precisamente después de la muerte del fundador, limita posibles impactos por este caso. La clave es que Mango ha separado la gestión y la propiedad. Esto constituye una especie de “traje blindado” para evitar un castigo reputacional. Aunque Jonathan Andic se mantiene como vicepresidente del consejo de administración de Mango MNG SA (la principal empresa gestora del negocio, anteriormente llamada Punto Fa), desde hace más de un año no tiene funciones ejecutivas. Desde Mango recuerdan que solo es vicepresidente del consejo “en representación de la familia”.
En enero de 2025, un mes después de la muerte de Isak Andic, comenzó el proceso de reorganización societaria de Mango, que supuso que Jonathan Andic dejara los cargos ejecutivos –a pesar de mantener la vicepresidencia del consejo de Mango MNG– para centrarse en la propiedad. A raíz de este proceso abandonó la dirección de la línea de moda de hombre de la marca, responsabilidad en la que llevaba 17 años. Pero se situó en la presidencia de Mango MNG Holding –la patrimonial que controla el 95% de la anterior, de nombre similar– y como secretario de Punta Na –la patrimonial final–. También se encuentra en el consejo de la empresa que gestiona los activos inmobiliarios, cargos que mantiene actualmente.
Los hermanos Jonathan, Judith y Sarah Andic Raig se reparten a partes iguales el 95% de la propiedad del grupo de moda (el 5% restante corresponde a Toni Ruiz), pero no la ostentan a título personal sino a través de sus propias patrimoniales: Black Indigo AR Corporation, de Jonathan; Pitaya AR Holding, de Judith; y Kiwi AR Corporation, de Sarah. Los tres están en los consejos de las sociedades de control.
Recientemente, los hermanos Andic decidieron invertir en capital riesgo mediante Pikeville SCR, registrada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Como presidenta aparece Judith Andic (precisamente en representación de Pitaya AR Holding) y sus hermanos son consejeros con sus respectivas patrimoniales.
Portavoces de la familia Andic defienden la inocencia de Jonathan y reclamaron que se respete el principio de presunción de inocencia. La familia mantiene que no existen ni se encontrarán legítimas pruebas de cargo contra él.
