El portal especializado Escrapalia ha lanzado a subasta pública un complejo inmobiliario singular y polivalente en el municipio salmantino de Sotoserrano, enclave histórico de la Sierra de Francia y zona de alto valor paisajístico y turístico, tal como anuncian para captar la atención de algún interesado. De esta manera, sale a licitación la titularidad del 62,02% de la finca, por un precio inicial de 245.000 euros, lo que supone un descuento del 84% sobre su valor de tasación, calculado en 1,5 millones de euros.

Fábrica Charro

La subasta se cierra el 24 de julio

La venta era la crónica de una muerte anunciada desde que el pasado año 2025, el mismo Juzgado Mercantil número 1 declaró el concurso de acreedores voluntario de Jamones El Charro SA y nombró administrador concursal a Jordi Albiol. Su caída también arrastró a la empresa vinculada Jamones y Embutidos Las Batuecas, que igualmente entró en situación de quiebra.

La subasta de la fábrica está abierta hasta el 24 de julio a empresas, inversores institucionales, fondos agroalimentarios o promotores de turismo experiencial. Los interesados deben registrarse en Escrapalia, realizar el depósito de garantía indicado en el lote, reembolsable si no resultan adjudicatarios. Construido en 1984, el edificio se distribuye en cinco niveles y se divide claramente en dos áreas funcionalmente independientes: una instalación industrial dedicada históricamente a la fabricación de embutidos y jamones, y dos amplias viviendas tipo dúplex con acceso privado desde la fachada principal. La zona industrial dispone de una capacidad de producción consolidada con una superficie total industrial de 4.294 metros cuadrados, y 4 plantas: sótano, planta baja, primera, segunda y ático. La zona industrial dispone de áreas de recepción, obrador y manipulación: cámaras frigoríficas especializadas (salazón, descongelado, tripas), y secaderos naturales y climatizados. Ideal para empresas agroalimentarias que buscan una instalación llave en mano con trazabilidad y capacidad de producción a gran escala.

La zona residencial está compuesta por dos viviendas dúplex en plantas segunda y ático, con una superficie total de 337 metros cuadrados. Dispone de acceso independiente. Perfectas para alojamiento de directivos, turismo rural de alta gama o residencia familiar. Situado en la entrada del casco urbano de Sotoserrano, el complejo goza de visibilidad y accesibilidad inmediata, integración arquitectónica perfecta con el entorno tradicional de la Sierra de Francia, proximidad a rutas turísticas, bodegas y productores artesanales. Potencial de reconversión a hotel boutique, centro de experiencias gastronómicas o sede corporativa sostenible.