Sitges es el municipio de la demarcación de Barcelona, sin contar la capital, con más viviendas de lujo por encima de los tres millones de euros, según datos de Idealista. La localidad del Garraf concentra 54 de las 438 propiedades de este segmento en la provincia, seguida de Castelldefels, con 46, y Sant Andreu de Llavaneres, con 31. La ciudad de Barcelona, por su parte, acumula 307 de estos inmuebles, lo que la convierte en el principal mercado de lujo de la zona. El conjunto de Barcelona y su entorno más próximo concentra el 6% de las viviendas de lujo de todo el Estado, una cifra que refleja el atractivo de la capital catalana y sus municipios costeros para los compradores de gran poder adquisitivo. La proximidad al mar, la calidad de vida y las buenas conexiones con la ciudad son factores que explican esta concentración.
Dentro de la capital, Pedralbes y Sarrià se mantienen como las zonas más solicitadas por los compradores de lujo, según un estudio del grupo asegurador Hilcox. Estos barrios, tradicionalmente asociados a las clases más altas, continúan siendo los más deseados por su exclusividad y su oferta de viviendas de gran formato.
En cambio, zonas como Diagonal Mar y la Dreta de l'Eixample aparecen como sectores emergentes, donde el interés por la vivienda de lujo ha crecido en los últimos años. Estos barrios, que combinan viviendas nuevas y rehabilitadas con una oferta de servicios y comercio de calidad, han atraído a inversores y compradores extranjeros que buscan ubicaciones centrales pero con cierta exclusividad. La transformación urbana de Diagonal Mar y la rehabilitación de edificios en la Dreta de l'Eixample han convertido estas zonas en alternativas a los barrios tradicionales de la alta burguesía.
El perfil del comprador en la costa
Fuera de Barcelona, el perfil del comprador de viviendas de lujo varía según el municipio. En Sitges, el 44% de las compras de viviendas de lujo durante el año 2025 fueron realizadas por extranjeros, hecho que sitúa a este municipio como el más internacional del litoral catalán en este segmento. En Castelldefels, el porcentaje de compras extranjeras se reduce al 33%, mientras que en Sant Andreu de Llavaneres solo llega al 17%. En los tres municipios, el perfil mayoritario de compradores es el de personas de entre 40 y 60 años, un segmento que busca tanto residencias principales como segundas residencias para uso vacacional. La diferencia en el porcentaje de compras extranjeras refleja el grado de internacionalización de cada mercado y su atractivo para diferentes nacionalidades.
Por nacionalidades, en Sitges el ranking de compradores extranjeros está liderado por Francia, Estados Unidos y el Reino Unido. La localidad del Garraf, conocida por su oferta cultural y gastronómica, atrae a compradores de países europeos y norteamericanos que buscan una segunda residencia cerca de Barcelona. En Castelldefels, en cambio, el perfil de compradores extranjeros es más diverso, con Italia, Francia, China y Alemania ocupando las primeras posiciones de la clasificación. La presencia de compradores chinos en Castelldefels es un fenómeno más reciente, relacionado con el aumento de la inversión procedente de China en el mercado inmobiliario estatal.
La diversidad de nacionalidades que compran en la costa catalana es un reflejo del atractivo internacional de estos municipios, que combinan la proximidad a Barcelona con la calidad de vida del litoral. La presencia de compradores extranjeros es un factor que contribuye a mantener los precios elevados en estos mercados.
Una de las últimas actualizaciones del sector turístico que ha realizado la Diputación de Barcelona recoge que el 71% de los turistas que visitan Sitges son internacionales. Los principales mercados son el Reino Unido, Alemania, Francia, Países Bajos y Estados Unidos. La duración media de la estancia en el municipio del Garraf es de seis noches y el gasto total es de 944 euros por persona.