El consejero delegado de Banc Sabadell, Marc Armengol, ha mantenido por primera vez desde su llegada al cargo una ronda de reuniones con los principales sindicatos de la entidad, en unos encuentros en los que se han puesto sobre la mesa las perspectivas del empleo, la evolución del negocio y los retos derivados de la transformación tecnológica, sobre todo de la inteligencia artificial (IA).
Armengol asumió la dirección ejecutiva del banco el pasado mes de mayo, en julio anunció una reorganización del negocio con la que dividió a la entidad en cinco grandes áreas para situar a la IA en el centro de su estrategia y, ahora, cuatro meses después, ha iniciado estos contactos con las organizaciones sindicales más representativas. Las reuniones se han celebrado de manera individual con cada uno de ellos, durante dos jornadas, y han contado también con la participación de responsables de Recursos Humanos y Relaciones Laborales. De los once sindicatos del banco, Armengol se ha reunido con CCOO, UGT, FINE y SICAM.
Distintas fuentes enmarcan estos encuentros en una primera toma de contacto, habitual tras un cambio en la dirección de una entidad, aunque han servido para que los sindicatos trasladen al nuevo CEO las principales inquietudes de los trabajadores. Entre ellas, la implantación de la IA, la inversión en tecnología, una mejora en la conciliación y el teletrabajo, o la necesidad de un relevo generacional.
La cuestión cobra especial relevancia después del proceso de prejubilaciones puesto en marcha por el Sabadell este año. La entidad ha ofrecido salidas a trabajadores mayores de 58 años, negociadas individualmente con cada empleado y sin la participación de los sindicatos. Por esta vía han abandonado el banco alrededor de 400 personas.
El proceso ha supuesto un coste de 88 millones de euros para Sabadell, según comunicó la entidad, y permitirá generar unos ahorros de aproximadamente 40 millones de euros anuales a partir de 2027. En la segunda mitad de este ejercicio, el banco prevé obtener ya unos 20 millones de euros de ahorro.
Armengol explicó estos datos durante su primera presentación de resultados como consejero delegado, celebrada en julio. En aquella comparecencia, el ejecutivo aseguró que el Sabadell no acometería más prejubilaciones durante 2026 y descartó que la implantación de la inteligencia artificial fuera a provocar un ajuste específico de empleo. "Sí, podemos descartarlo", afirmó entonces.
Pero los sindicatos consideran que el debate sobre la dimensión de la plantilla debe continuar el próximo año. Desde CCOO han trasladado a Armengol que si la entidad plantea nuevas salidas, estas deberían formar parte de un verdadero proceso de relevo generacional y estar acompañadas de nuevas contrataciones. La organización rechaza que una reducción de plantilla se traduzca simplemente en un incremento de las cargas de trabajo para los empleados que permanezcan en el banco.
El sindicato vincula además cualquier futura reducción de efectivos a una mayor inversión en tecnología y en la mejora de procesos. Su planteamiento es que los avances tecnológicos permitan absorber parte de las tareas y evitar que las salidas generen déficits de personal. En cuanto a las oficinas, después de producirse alrededor de 50 cierres este ejercicio, los sindicatos consideran que la red se encuentra ya en una dimensión ajustada y que cualquier reducción adicional, sería mínima y dependerá de la evolución del modelo de negocio.
Los encuentros se producen además en la antesala de la negociación del convenio colectivo del sector financiero, que vence este año, y en un momento en el que el Sabadell busca avanzar en su nueva estrategia. Armengol ha trasladado a los representantes de los trabajadores su intención de reforzar un modelo de banca más tradicional, basado en la proximidad y el trato personal con el cliente, frente a una competencia creciente en el ámbito exclusivamente digital.
