Josep Oliu y Marc Armengol han dado un vuelco al accionariado de Banc Sabadell en apenas cuatro meses. Un tiempo en el que el banco ha pasado de tener entre sus principales accionistas al inversor mexicano David Martínez, partidario de la opa del BBVA, a incorporar a uno de los mayores bancos franceses, BPCE, que con su 7% del capital y la posibilidad de elevar la participación hasta el 9,9%, le permite crear un núcleo duro y blindarse ante una operación hostil.

El Sabadell está construyendo un grupo de accionistas estables, como ya tienen la mayoría de los bancos cotizados en España, a excepción del BBVA y el Santander. David Martínez tomó distancia del banco catalán hace cuatro meses. El empresario mexicano había sido durante años el mayor inversor individual del Sabadell y uno de los accionistas que con más claridad respaldó la operación planteada por el BBVA. Cuando fracasó la opa, hace un año, Martínez cesó como consejero.

Sin embargo, no ha sido hasta junio de este 2026 cuando el inversor redujo su participación en el Sabadell, desde el 3,49% hasta el 1,93%. Vendió alrededor del 1,5% del capital y quedó por debajo del 3%, el umbral que determina que una participación sea considerada significativa a efectos de los registros de la CNMV. Desde entonces, Martínez ya no figura entre los accionistas relevantes del banco.

Su salida del accionariado se produjo apenas un mes después de la llegada de Marc Armengol al puesto de consejero delegado. En aquel momento, entre los accionistas significativos del Sabadell solo permanecían BlackRock, con un 8,4%, y Zurich con cerca de un 5%. El escenario ha cambiado ahora con la entrada de BPCE.

El banco francés ha tomado un 7% del capital y se ha convertido de golpe en uno de los principales accionistas del Sabadell. La operación se ha planteado como amistosa, después de contactos previos entre ambas entidades, y llega acompañada de conversaciones para explorar acuerdos comerciales en áreas como banca corporativa y de inversión, financiación de equipos, crédito al consumo y negocio internacional.

El Sabadell blinda hasta el 15% de su capital 

BPCE, además, no descarta elevar su participación hasta el 9,9%, pero no más. A partir del 10% cualquier incremento exigiría autorización previa del Gobierno español, además de las correspondientes autorizaciones regulatorias. Si el banco francés alcanza ese 9,9%, se convertiría en el primer accionista del Sabadell y junto a Zurich, formaría un núcleo estable de casi el 15% del capital.

Este movimiento coloca al Sabadell en un grupo cada vez más amplio dentro de la banca cotizada española, el de las entidades que cuentan con accionistas de referencia con vocación de permanencia. Actualmente, CaixaBank, Unicaja y Bankinter ya tienen un núcleo duro frente al BBVA y el Santander.

En el BBVA y el Santander, el principal accionista individual es BlackRock, la mayor gestora de fondos del mundo. La firma estadounidense controla alrededor del 7,15% del primero y un 6,8% del segundo. BlackRock también es el primer accionista del Sabadell, con un 8,4%, y es precisamente en la entidad catalana donde su participación es mayor. Pero ahora comparte protagonismo con Zurich y BPCE.

Bankinter es otro caso particular. Su mayor accionista es Cartival, el vehículo de inversión vinculado a la familia Botín y relacionado históricamente con Jaime Botín, que controla más del 23% del capital. El banco también cuenta con BlackRock, con cerca del 6%, y Bank of America, con alrededor del 3%. Además, Fernando Masaveu controla un 5,32% de la entidad.

Pero donde el núcleo duro resulta más evidente es en CaixaBank y Unicaja, dos bancos cuyo origen está ligado a las antiguas cajas de ahorro. CaixaBank tiene a CriteriaCaixa como principal accionista, con más del 30% del capital. El Estado mantiene otro 16%, mientras que BlackRock tiene alrededor del 4,8%.

Unicaja presenta también una estructura accionarial muy diferente a la de otros grandes bancos españoles. La Fundación Bancaria Unicaja controla un 30,2% del capital. Le siguen Santalucía, con un 10%; la Fundación Bancaria de la Caja de Ahorros de Asturias, con un 6,5%; e Indumenta Pueri, el vehículo de inversión de la familia Domínguez, propietaria del grupo textil infantil Mayoral, con alrededor de un 5%. BlackRock también está presente en Unicaja, aunque con una participación mucho menor, del 3%.

El resultado es un mapa cada vez más diverso. Mientras el BBVA y el Santander tienen como principal accionista a una gran gestora internacional, Sabadell, CaixaBank, Unicaja y Bankinter cuentan ahora con accionistas estables y de referencia que concentran una parte significativa del capital.