La Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC) ha autorizado la adquisición de Synergym por VivaGym. La decisión permite a VivaGym avanzar en la operación anunciada el pasado mes de abril, cuando alcanzó un acuerdo para la adquisición de Synergym, una de las cadenas de gimnasios de mayor crecimiento en España.
Hasta que se complete la operación, VivaGym y Synergym continuarán desarrollando su actividad de manera independiente, manteniendo sus actuales marcas, equipos y operativa.
"La resolución de la CNMC supone un paso importante para poder avanzar en la operación. Afrontamos esta nueva etapa con responsabilidad y con la ambición de seguir construyendo un proyecto accesible, capaz de acercar un fitness de calidad a cada vez más personas", ha señalado Cristina Burzako, consejera delegada de VivaGym. Tendrán una red conjunta de unos 450 clubs en España.
La red de 160 clubs de Synergym
Con esta compra, VivaGym incorpora el tercer operador fitness de España, superando los 300.000 socios en todo el territorio y 1.112 empleados a nivel nacional. Synergym -nacida en 2013 en Málaga- cerró el ejercicio 2025 con 72,2 millones de euros de ingresos y un resultado operativo de 27,1 millones.
La cadena propiedad del banco de inversión Houlihan Lokey destacó que sus resultados anuales confirman la fortaleza de su modelo de negocio y su capacidad de crecimiento rentable. La compañía terminó 2025 con 160 clubes operativos en España. Entre sus objetivos -anunciados hace un año- figuraba alcanzar los 100 millones en ingresos y contar con 210 clubes operativos en España, en 2026.
Por su parte, VivaGym es propiedad del fondo Providence Equity Partners, fue fundado en 2011 y también tiene sede en Málaga. "Estamos fusionando dos empresas complementarias para ampliar significativamente nuestro alcance y prestar un mejor servicio a nuestros socios en toda la península ibérica", ha manifestado Burzako.
Según los últimos datos disponibles de VivaGym, en 2024, la cadena facturó 110,5 millones, tras integrar 116 gimnasios adquiridos con 69 centros de Altafit, 20 de Fit Up, 10 de Smartfit, 8 de Macrofit, 4 de One Fit, 2 de The Boxer Club y 4 gimnasios independientes. El ejercicio se saldó con 27 millones de euros de pérdidas, atribuidas al impacto de la aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS).