Marc Puig Guasch, de 64 años, presidente ejecutivo de la cotizada Puig, pertenece a dos destacadas sagas empresariales catalanas: por parte paterna, forma parte de la tercera generación de los perfumeros Puig; y por la materna, de la sexta generación de los algodoneros Guasch, que empezaron con la fabricación de pañuelos de tela y que, por culpa de la irrupción de los kleenex de papel, se diversificaron hacia la moda de baño, pijamas, batas y bóxers.

La histórica empresa Guasch Hermanos acaba de cambiar este nombre por el de Guasch Fashion Group, más glamuroso, y en su consejo de administración han entrado Marian y Antonio Puig Guasch, hermanos del presidente de Puig, según consta en una reciente anotación del boletín del Registro Mercantil. En la actualidad, en este consejo coinciden tres de los cinco hermanos Puig Guasch: además de los recién llegados Marian y Antonio, ya estaba Daniel desde que, en 2022, sustituyó a su madre, Maria Guasch Julià, si bien esta continúa como accionista, con una participación del 40%. El otro 60% se lo reparten sus sobrinos Guasch Torrens (primos de los Puig Guasch). El presidente de Puig no aparece formalmente en esta empresa textil, pero sí buena parte de su familia.

Quien ya tenga unos años recordará los anuncios publicitarios de los pañuelos Guasch de finales de los sesenta, su época más esplendorosa, con eslóganes como ‘Un pañuelo con clase es un pañuelo Guasch’, en las revistas, o ‘Pañuelos Guasch, también para sonarse’, en la televisión, con imágenes de un ladrón que los utilizaba para borrar sus huellas de la caja fuerte. Eran los pañuelos de más calidad del mercado, que se vendían en estuches de tres y seis unidades, y tenían una línea exclusiva para lucirlos en el bolsillo superior de la americana. Todavía fabrican estas piezas de tela, si bien ahora están centrados en la moda íntima y de baño.

Los orígenes empresariales de Guasch se remontan a 1859, hace más de un siglo y medio, en Capellades (Barcelona), donde aún mantienen las instalaciones y la sede social. A lo largo de su historia han sufrido crisis, como cualquier industria textil, pero ahora han regresado a una fase de expansión. El pasado otoño compraron Massana (Centro Textil Massana), de Mataró (Barcelona), otra marca histórica, con más de 50 años de existencia, que fabrica ropa interior y de baño. Y en 2019 adquirieron Red Point, de Llagostera (Girona), conocida por sus bañadores. Sus principales marcas son Guasch (pijamas para hombre y mujer, bóxers masculinos y pañuelos), Diacar (pijamas y ropa interior infantil), Red Point (moda de baño) y Massana.

La principal empresa del grupo, ahora llamada Guasch Fashion Group, facturó en 2024 cerca de 9 millones de euros, un 13,91% menos que un año antes, con un beneficio de solo 300.000 euros, un 46,42% menos. En el informe de gestión que acompaña las cuentas atribuyeron este retroceso a “la caída generalizada del sector” si bien apuntan la previsión de “recuperación” en los ejercicios siguientes. ON ECONOMIA se ha dirigido a Guasch para conocer los planes después del cambio de nombre de la empresa y de la apuesta decidida de la rama de los Puig por estas marcas textiles, pero, al cierre de esta información, no habían dado respuesta.

Historia empresarial

En 1859, los hermanos Isaac y Francesc Guasch Pujol compraron unos terrenos en Capellades donde levantaron la primera fábrica. En 1905, Matías Guasch Horts puso en marcha el primer taller de hilatura y abrió una oficina comercial en Barcelona para expandir el negocio de pañuelos en España y en el extranjero. Se hacían cargo de toda la cadena de valor, desde la llegada del algodón, hilatura, tejido, tintes, estampados, acabados... hasta la estrategia comercial. En 1922, todavía bajo la dirección de Matías Guasch, dieron un salto adelante con la ampliación de la fábrica mediante edificios anexos y la modernización de los procesos. Durante la República, se creó el llamado retiro obrero para los trabajadores, que les garantizaba una pensión cuando se jubilaran, pero durante la Guerra Civil se dinamitaron las instalaciones. No fue hasta 1943 que se reconstruyó la fábrica de Capellades.

Una trabajadora con la máquina de cortar pañuelos en la década de los cincuenta / Guasch Fashion

A partir de los años sesenta, Matías y José Guasch Julià –hermanos de Maria, la madre de los Puig Guasch– impulsaron el negocio con la modernización tecnológica, la expansión de los mercados y la publicidad. En 1967 aparecieron los primeros anuncios en televisión del pañuelo de bolsillo para las americanas, un símbolo de elegancia. Pero, a mediados de los ochenta, ya se notó el impacto de los pañuelos de papel de un solo uso, que arrinconaron a los de tela, y también se vieron afectados por la crisis del sector textil. En 1992 se declararon en concurso de acreedores, pero lo levantaron con nuevos productos. En la década de los 2000 apostaron por la moda íntima y de baño, sin abandonar los pañuelos de tela: fueron capaces de innovar, de producirlos ecológicos, con algodón 100% blanqueados sin cloro y con motivos temáticos para atraer a nuevos clientes. Por ejemplo, en 1999 triunfaron con una colección de pañuelos inspirada en obras de Antoni Tàpies con motivo de los 100 años del Barça.

Sus marcas de moda íntima y de baño se caracterizan por unos productos de calidad con diseños sobrios. Disponen de unas oficinas comerciales en Terrassa, centro neurálgico del textil catalán, y de una instalación logística en La Roca del Vallès y un outlet. Encargan parte de la producción a industrias externas y, desde hace años, cuentan con un socio chino. Venden sobre todo a través del canal multimarca, también online, y están presentes en los grandes almacenes desde El Corte Inglés a las galerías francesas Lafayette. Su actual estrategia es la de crecer, como ha quedado patente con la adquisición de Massana

Protagonistas

Los Puig Guasch son una de las cuatro ramas familiares que están en la propiedad del grupo de perfumería Puig, hijos de Mariano Puig Planas (1927-2021) y Maria Guasch Julià. El mayor de los hijos, Marian Puig Guasch, ha entrado en el consejo de Guasch Fashion Group después de dejar, en diciembre pasado, la presidencia del laboratorio dermoestético Isdin, que está controlado a partes iguales por Puig y la farmacéutica Esteve. Hacía 10 años que ocupaba el cargo. Meses antes, también salió de los patronatos de la escuela de negocios Esade y del Instituto Químico de Sarrià. Desde hace tiempo está dejando cargos institucionales para centrarse en la gestión patrimonial. En el verano de 2024 ya se incorporó al consejo de Exea Empresarial, el holding de las cuatro ramas de los Puig mediante el cual controlan su participación en el grupo de perfumería. Marian es consuegro de Ana Botín, ya que una de sus hijas, Júlia Puig Cabanés, es la esposa de Felipe Morenés Botín, el primogénito de la presidenta de Banco Santander.

Antonio Puig Guasch, que también acaba de entrar en el consejo de Guasch Fashion, es de los más discretos a pesar de que se encuentra en múltiples consejos de administración de empresas del grupo familiar, desde las industriales a las inmobiliarias, incluidas las patrimoniales. Y Daniel, que ya formaba parte del consejo de Guasch Fashion desde que relevó a su madre hace cuatro años, está implicado en organizaciones empresariales –como el lobby Barcelona Global– y en el mundo de la vela, ya que es el presidente del comité ejecutivo de la Fundación Barcelona Capital Náutica, que vehiculó las aportaciones de administraciones públicas y empresas privadas para la última edición de la Copa América.

La madre, Maria Guasch Julià, abandonó hace cuatro años los consejos de empresas si bien se ha mantenido en el mundo de la filantropía. Por ejemplo, forma parte del patronato de la Fundación Elena Barraquer, dedicada a la lucha contra la ceguera, que llevan a cabo sobre el terreno. Una de las actividades es operar de cataratas y otros problemas oculares a personas sin recursos de países pobres.

En el consejo de Guasch Fashion también están Jordi y Javier Guasch Torrens, descendientes de la familia fundadora, aunque el primer ejecutivo es Lluís Costa Morales, vinculado a la empresa desde 1990 y CEO desde 2007. Actualmente, es uno de los vicepresidentes del Clúster Catalán de la Moda después de haber presidido esta entidad.