El mercado hipotecario español ha dado un giro en los primeros meses del año. Si en 2025, el Santander y el BBVA se mostraban críticos con los bajos precios de las hipotecas en España y su reducida rentabilidad, este 2026, en el que los precios han comenzado a subir, se vuelven más agresivos y crecen a doble dígito.
El Sabadell hace lo contrario. Si el pasado ejercicio —marcado por la opa y una política comercial más activa— obtuvo cifras récord de venta de hipotecas, este año echa el freno y decide ser más selectivo a la hora de conceder préstamos para la adquisición de una vivienda, lo que le ha llevado a reducir un 24% la nueva producción entre enero y marzo.
Bankinter prosigue con su política de prudencia. Ya el año pasado fue el banco más crítico con el mercado hipotecario español, pero creció, como todo el sector, dado que fue un año récord de venta de hipotecas en el país. Sin embargo, en el inicio de este 2026, el banco registra un fuerte desplome del 40% tras decidir crecer en otros productos más rentables y cubrirse del posible riesgo.
CaixaBank y Unicaja presentan una política más estable este 2026. De manera que crecen, pero menos que el año pasado. No obstante, advierten que ya se ve una demanda algo más reducida por la incertidumbre generada en el mercado tras el estallido de la guerra en Irán.
El Santander lidera el crecimiento
El Santander encabeza el avance del sector. En el primer trimestre, la entidad que preside Ana Botín ha elevado su producción hipotecaria en España un 44%, recuperando cuota de mercado tras un año más prudente.
“El año pasado estábamos por debajo de nuestra cuota por cómo veíamos el mercado, pero ahora estamos abiertos a dar hipotecas, además con un ticket medio creciente”, explicó recientemente su consejero delegado. No obstante, el banco mantiene su crítica a la baja rentabilidad del mercado español, donde el tipo medio de las hipotecas se sitúa en torno al 2,8%, muy por debajo de otros países europeos.
El BBVA también acelera, pero con cautela
El BBVA ha incrementado su producción hipotecaria un 21%, aunque reconoce que aún se encuentra por debajo de su cuota natural de mercado tras dos años de estrategia más conservadora.
“La idea es ayudar a los clientes, pero con disciplina, porque los precios están por debajo de los niveles de referencia. En algunos casos, es más rentable comprar deuda pública que conceder hipotecas”, señala el CEO de la entidad.
El Sabadell y Bankinter: freno por rentabilidad y riesgo
En el lado opuesto, Sabadell y Bankinter han optado por reducir su exposición al crédito hipotecario ante la presión sobre los márgenes. Bankinter ha recortado su producción un 40% en España, hasta unos 660 millones de euros en el primer trimestre, frente a cerca de 1.000 millones del año anterior. El banco justifica la decisión en la baja rentabilidad del producto a tipo fijo y en su estrategia de diversificación hacia otros mercados como Portugal e Irlanda.
“El precio de las hipotecas en España está por debajo de lo razonable. Preferimos asignar crecimiento a mercados donde el riesgo está mejor remunerado”, señalan desde la entidad.
Por su parte, Banc Sabadell ha reducido su producción un 24%, una caída que define como “voluntaria”. La entidad admite haber ralentizado el ritmo de concesión debido a la tensión en precios y a una menor rentabilidad del producto hipotecario.
CaixaBank y Unicaja: crecimiento moderado
En una posición intermedia se sitúan CaixaBank y Unicaja, que mantienen crecimiento en el negocio hipotecario, aunque a un ritmo más contenido que en 2025. El banco malagueño ha incrementado su producción un 27,8%, hasta 913 millones de euros en el primer trimestre, aunque por debajo del crecimiento del 37% registrado un año antes. La entidad reconoce una “normalización” tras un ejercicio anterior marcado por una fuerte guerra de precios.
CaixaBank, por su parte, ha alcanzado los 5.100 millones de euros en nuevas hipotecas en el primer trimestre, lo que supone un aumento del 14%. Sin embargo, el banco también detecta una moderación en la demanda de crédito tras un 2025 excepcional, en el que el crecimiento del banco catalán llegó al 64% en el mismo periodo.
