La familia Miarnau es la primera accionista de Comsa pero interviene en más negocios que la construcción y la ingeniería. Una de las cuatro ramas de esta estirpe, la liderada por José Miarnau Montserrat, consejero delegado de Comsa, acaba de crear una sociedad para dedicarse a las lavanderías de autoservicio.
Tenlav SL declara como actividad el “lavado, limpieza en seco y planchado de todo tipo de prendas de vestir que se realicen a máquina en régimen de autoservicio”. Según consta en el boletín del Registro Mercantil, su propietario al 100% es SEP Management, la patrimonial de José Miarnau Montserrat y sus cuatro hijos –Juan, Santiago, José y Carlos Miarnau Pascual– mediante la cual participan en el capital de Comsa y otras empresas.
Esta nueva sociedad de lavanderías está administrada por José Miarnau Pascual, representante de la quinta generación de la familia fundadora de Comsa. Su hermano Carlos forma parte del consejo de administración de Comsa precisamente en representación de la patrimonial familiar. Son sobrinos de Jorge Miarnau Montserrat, presidente de la compañía.
El sector de la lavandería de autoservicio está en clara expansión, sobre todo en Barcelona, a causa de la demanda impulsada por el turismo, el alquiler de viviendas temporales, los jóvenes y estudiantes. En este mercado operan desde pequeñas empresas a cadenas como La Wash (que superan los 400 establecimientos en la península ibérica), Fresh Laundry (con 70 establecimientos), Splash Laundry, LavaXpres, OpenBlue o Revolution Laundry.
La rama de los Miarnau Pascual apuesta ahora por el negocio del autoservicio en la limpieza de ropa. Mediante SEP Management, también participan en actividades inmobiliarias (Iosa Inmuebles) con otras ramas familiares o en alojamientos turísticos. ON ECONOMIA se ha dirigido a Comsa, pero no ha facilitado información sobre Tenlav porque su actividad no tiene nada que ver con la compañía constructora.
Al frente de Comsa se encuentra la cuarta generación de la familia fundadora –los hermanos Jorge, José y Juan Miarnau Montserrat, así como su hermana Pilar, esta solo en las patrimoniales–, pero la quinta generación ya se va incorporando al consejo de administración.
Esta compañía nació en Reus en 1891, hace 135 años, con el nombre José Miarnau Navás Contratista de Obras. Durante décadas, se centró en las infraestructuras ferroviarias, que aún constituyen uno de los ejes de su actividad, tanto en ESPAÑA como en Latinoamérica. En la actualidad, ejecutan proyectos ferroviarios en Mèxico y en el Perú.
En la década de los años treinta del siglo XX, Comsa trasladó la sede de Reus a Barcelona; en la de los sesenta, su actividad se extendió por España y, en la de los noventa, ya operaron internacionalmente. En 2009 integró a la compañía de ingeniería Emte, propiedad de la familia Sumarroca. En la actualidad, las diversas ramas de los Miarnau controlan el 73,88% y los Sumarroca, el 26,12%.
Comsa cerró 2025 con una facturación de 1.007 millones de euros, un 2% más que en el ejercicio anterior, y con unos beneficios de 10,1 millones, un 33% más. Por segmentos de actividad, la construcción aportó 609 millones; seguida de la ingeniería industrial, con 224 millones de euros; y el mantenimiento de infraestructuras y servicios, con 140 millones. La filial GMF, especializada en material rodante ferroviario, facturó 45 millones. La cartera de negocio con la que cerraron el año pasado, de 2.149 millones de euros, garantiza la actividad futura. Cuentan con una plantilla de cerca de 6.300 personas.
Entre los proyectos en que trabajan actualmente se encuentran el nuevo acceso ferroviario a la terminal T1 del aeropuerto de Barcelona, la prolongación de la autovía del Baix Llobregat, la ampliación de Fira de Barcelona o la renovación del Hospital Joan XXIII de Tarragona.