Europastry, el líder en el sector de masas congeladas para panadería y bollería, alcanzó el año pasado unas ventas de 1.630 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 8% respecto al ejercicio anterior, según avanzó este miércoles la compañía que preside Jordi Gallés. Sin embargo, no han informado sobre los beneficios.
En 2025, Europastry continuó con su plan de inversión industrial, destinado a la ampliación de capacidades y al desarrollo de nuevas líneas de producción. En España, ampliaron su planta de Azuqueca de Henares (Guadalajara), con una inversión de 38 millones de euros, para una nueva línea especializada en brioche. Y en Portugal ampliaron su nuevo centro de Carregado (cerca de Lisboa), con una inversión de 50 millones, para una nueva línea de bollería.
En un comunicado, el presidente ejecutivo, Jordi Gallés, apunta que los resultados de 2025 reflejan “el compromiso y la ambición de todos los que formamos parte de Europastry. Hemos seguido creciendo de manera sostenible, invirtiendo en innovación, ampliando nuestra red industrial y reforzando nuestra presencia en mercados clave. Miramos al futuro con optimismo y con la determinación de continuar transformando la panadería tal y como la conocemos”.
Según datos del boletín del Registro Mercantil, Europastry ha efectuado cambios en su consejo de administración: ha salido Montserrat Trapé, consejera independiente, y ha entrado Pablo Ruiz de Velasco, director de inversiones del fondo MCH, que controla el 20,7% de la compañía. Aunque MCH siempre ha tenido la intención de vender esta participación, se ha implicado de lleno en el plan de expansión de Europastry.
Dos años atrás, cuando la familia Gallés (primera accionista, con el 76,27%) preparaba su último intento de salir a bolsa –lo ha probado cinco veces y cinco veces se ha echado atrás– incorporó a Montserrat Trapé (Manresa, 1960) como consejera. Abogada, auditora y exinspectora de Hacienda, Trapé continúa como consejera de Criteria y Meliá, en ambos casos como independiente. Casualmente, Criteria, el holding inversor de la Fundación La Caixa, desistió en junio del año pasado de relevar a MCH en el capital de Europastry con una participación del 20%.
El fondo de inversión MCH lleva años intentando salir de Europastry, con millonarias plusvalías, pero eso no impide que se haya reforzado en el consejo de administración –con la llegada de Pablo Ruiz de Velasco– y que se implique en el plan de expansión de la panificadora catalana.
Precisamente, MCH se ha aliado con el fondo de inversión estadounidense Ares para lanzar lo que se denomina un “vehículo de continuación” para mantener su participación en Europastry, según informaciones avanzadas por Bloomberg. Este vehículo cuenta con un capital de 300 millones de euros. MCH entró en Europastry en 2011, hace ya 15 años, un período excepcionalmente largo para fondos de inversión.
Europastry se encuentra en una fase expansiva. En estos momentos, mantiene abierta una negociación en exclusiva para comprar la compañía norteamericana Highland Baking Co, con sede en Northbrook (Illinois), por un precio que estaría alrededor de los 700 millones de euros. El objetivo es duplicar su capacidad en EE. UU., un mercado prioritario para la compañía. Para conseguirlo, Europastry tramita un crédito, además de la aportación de los fondos gestionados por MCH. En julio del año pasado ya adquirieron el 60% de la tailandesa Art of Baking.
