La crisis migratoria ha provocado hasta ahora pérdidas económicas en Ceuta estimadas en 17,9 millones de euros, una cifra que podría elevarse hasta los 27,7 millones al cierre de agosto si se mantiene la situación actual, según un estudio elaborado por la Cámara de Comercio de Ceuta. El estudio advierte también del daño reputacional que las imágenes de estos días están causando a la ciudad como destino turístico y de inversión.

El presidente de la Cámara de Comercio, Karim Bulaix, ha comparecido este lunes junto al secretario general de la institución, Joaquín Mollinedo, para explicar las actuaciones desarrolladas desde el comienzo de la crisis y trasladar las principales demandas del tejido empresarial ceutí. Bulaix ha reclamado al Estado medidas "contundentes y rápidas" para evitar que el impacto económico se agrave y ha advertido de que "la cicatriz que va a quedar después de esta herida" será más profunda cuanto más se prolongue la situación.

Según los datos aportados por la Cámara, los primeros días de cierre o reducción de actividad de los establecimientos tras la entrada masiva del 30 de julio han supuesto unas pérdidas de unos 7,7 millones de euros. A esta cantidad se suman los 10,2 millones que la institución calcula que ha dejado de generar la suspensión de las fiestas patronales, mientras que otros 10 millones podrían perderse hasta finales de agosto si no se recupera la normalidad, lo que supondría una cantidad total equivalente al 1,4% del PIB de Ceuta. 

Los feriantes han cerrado

Uno de los principales efectos económicos señalados por la Cámara se debe a la suspensión de las fiestas patronales de la ciudad, ya que calculan que generan 10,2 millones de euros, no solo para los feriantes, sino también para hoteles, empresas de suministros, servicios de seguridad, hostelería, taxis y otros negocios que se benefician de la llegada de visitantes. A este escenario se suma el impacto sobre la campaña de verano, ya que la Cámara estima que, si las circunstancias actuales se prolongan, podrían dejar de generarse otros 2,4 millones de euros.

Los feriantes que iban a participar en las Fiestas Patronales de la ciudad, previstas para el 8 de agosto, comenzaron a abandonar Ceuta el pasado 1 de agosto cuando se suspendieron como consecuencia de la masiva entrada de personas que había producido en la ciudad una "situación excepcional", según informó en un comunicado el Ejecutivo que preside Juan Jesús Vivas (PP). Los feriantes lamentan las importantes pérdidas económicas producidas por la suspensión de los festejos.

El presidente de la Cámara de Comercio, Karim Bulaix, ha comparecido este lunes junto al secretario general de la institución, Joaquín Mollinedo

Daño a la imagen y la marca de Ceuta como destino turístico

Bulaix también ha puesto el foco en el daño provocado a la "marca Ceuta", después de años de trabajo conjunto de las administraciones para presentar la ciudad como un territorio seguro, abierto y atractivo para la inversión. Unos 10,43 millones de euros serán pérdidas adicionales previstas durante el resto del mes de agosto, como consecuencia de las cancelaciones, el descenso de visitantes y la contracción del consumo. El impacto alcanza especialmente al comercio, la hostelería, el turismo, los alojamientos, los servicios, las agencias de viajes, la construcción, la industria, el transporte y otras actividades empresariales. Ha asegurado que algunas empresas con las que la Cámara llevaba años trabajando para que se instalaran en Ceuta han decidido poner en pausa sus planes ante la incertidumbre.

El informe realiza una estimación provisional, prudente y contenida. No incorpora las pérdidas que puedan prolongarse a partir de septiembre, los costes extraordinarios asumidos por las administraciones públicas, las posibles consecuencias sobre el empleo ni el impacto reputacional sufrido por Ceuta, ha remarcado lentidad.. 

Entre las principales demandas planteadas por la Cámara de Comercio al Gobierno está garantizar la seguridad para que todos los establecimientos puedan abrir con normalidad. La institución también ha pedido ayudas específicas para las pequeñas y medianas empresas y los autónomos afectados, además de medidas estructurales para mejorar la competitividad de Ceuta, entre ellas recuperar las condiciones anteriores de la bonificación de las cuotas a la Seguridad Social, ampliar los sectores beneficiarios y avanzar en la reforma del impuesto de sociedades.

Además, ha reclamado un plan específico para recuperar la imagen de Ceuta, mediante campañas de promoción, participación en foros nacionales e internacionales y la organización de eventos que contribuyan a trasladar una imagen de normalidad y seguridad. Bulaix ha insistido además en la necesidad de la expulsión de las personas que entraron en la ciudad irregularmente, el refuerzo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y una solución definitiva que evite que una situación similar vuelva a repetirse.