El número de desahucios de viviendas por impago de la hipoteca se ha situado en 3.703 en el segundo trimestre del año, una cifra que supone un incremento del 10,3% respecto al trimestre anterior y del 27,5% en comparación con el mismo periodo de 2025. Se trata de la cifra más alta en nueve años, concretamente desde el primer trimestre de 2017, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística. El INE recuerda que el objetivo principal de esta estadística es ofrecer trimestralmente el número de certificaciones de ejecuciones hipotecarias iniciadas e inscritas en los Registros de la Propiedad durante el trimestre de referencia. El organismo también subraya que no todas las ejecuciones hipotecarias acaban con el lanzamiento o desahucio de los propietarios, sino que en muchos casos se resuelven por otras vías.

En el segundo trimestre se iniciaron 7.141 desahucios, un 8,3% más en tasa trimestral y un 12,2% más en la comparación anual. De estas, 6.864 afectaron a fincas urbanas, que incluyen las viviendas, y 277 correspondieron a fincas rústicas, con una caída del 15,3% trimestral y del 19,5% interanual. Los movimientos sobre fincas urbanas crecieron un 9,4% en el trimestre y un 14,1% en comparación con el segundo trimestre de 2025. Dentro de este grupo, 4.869 ejecuciones correspondieron a viviendas, un 8,3% más que en el trimestre anterior y un 20,9% más que el año pasado.

De estas, 4.358 eran ejecuciones sobre viviendas de personas físicas, un 10,2% más que en el trimestre anterior y un 23,6% por encima del segundo trimestre de 2025. Las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas de personas jurídicas bajaron un 3,5% en términos trimestrales, pero subieron un 5% en la comparación interanual, hasta las 631. Las realizadas sobre solares disminuyeron un 1,6% entre abril y junio y un 41,3% interanual, hasta un total de 125. Las ejecuciones sobre locales, garajes, oficinas, trasteros, naves y otros inmuebles sumaron 1.750, un 13,6% más que en el trimestre anterior y un 4,2% por encima de la cifra del mismo periodo del año pasado.

Predominio de la vivienda usada

Del conjunto de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas registradas en el segundo trimestre, un total de 4.574, el 91,7% afectaron a viviendas usadas, con un progreso anual del 23,3% y un 11% en tasa trimestral. Las ejecuciones sobre viviendas nuevas bajaron un 0,7% anual y un 14,4% trimestral, hasta sumar 415. La estadística también revela que el 15,6% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas en el segundo trimestre corresponden a hipotecas constituidas hasta 2004, el 15,1% a hipotecas suscritas en 2007 y el 14,1% a hipotecas firmadas en 2006. El periodo comprendido entre 2005 y 2008 concentró el 46,7% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas entre abril y junio de este año, un dato que refleja el peso de las hipotecas concedidas durante los años de la burbuja inmobiliaria.

Por territorios, Andalucía lideró las ejecuciones sobre viviendas en el segundo trimestre, con un total de 1.154, seguida de Catalunya, con 1.079, y el País Valencià, con 717. En el lado opuesto, con menos ejecuciones hipotecarias sobre viviendas, se situaron La Rioja, con 13, Navarra, con 27, y Cantabria, con 31. Estas diferencias reflejan las disparidades regionales en el mercado inmobiliario y en la evolución económica de cada territorio. Los territorios con un volumen más elevado de ejecuciones suelen ser aquellos donde el mercado inmobiliario ha experimentado una mayor presión en los últimos años, mientras que los que registran menos ejecuciones tienen mercados menos tensionados o una evolución económica más favorable.