Ebro Factory ha abierto una segunda línea de producción en las instalaciones de Zona Franca, cosa que le permite triplicar su capacidad productiva hasta 250 vehículos al día. Para su puesta en marcha se han destinado 80 millones de euros en las áreas de soldadura y pintura. Con esta inversión, la empresa Ebro Motors ya ha volcado 150 millones de euros en la reindustrialización de las antiguas naves de Nissan en Barcelona.
El presidente de Ebro Motors Group, Rafael Ruiz, ha concretado que la marca puede asumir una demanda de 2.500 vehículos al mes y que la producción se va adaptando a las ventas que, para este año, espera que lleguen a 30.000 unidades. Con ello, las previsiones de facturación apuntan a los 600 millones de euros, casi el doble de los 357 millones de cierre de 2025, año en el que vendieron 14.200 vehículos.
Ruiz ha insistido en que la marca se centra en la producción de modelos SUV híbridos e híbridos enchufables, aunque a finales de año están trabajando en un modelo más pequeño, urbano, y 100% eléctrico. Sobre el mismo, la empresa está barajando si saldrá al mercado como Ebro o si se tratará de un modelo Omoda, la marca del fabricante chino Chery, que posee el 40% del capital de Ebro.
El conglomerado chino tiene intención de ensamblar también en Zona Franca algunos de sus modelos Omoda para el mercado europeo. "Trabajamos en paralelo en este proyecto, de manera que se están haciendo algunos testeos para ver cómo se debería adaptar la línia de montaje", han asegurado este lunes.

Camino del Made in Europe
La incorporación de las actividades de soldadura y pintura ha reforzado el proceso de industrialización de la compañía, al permitir incrementar el valor añadido generado en Barcelona y ampliar progresivamente el proceso de localización de proveedores locales en la cadena de suministro. Sin aventurarse a concretar qué porcentaje de las piezas corresponde ya a proveedores locales o europeos, los responsables de la factoría sostienen que "a este ritmo, Ebro cumplirá con el Made in Europe", de acuerdo con la propuesta legislativa Industrial Accelerator Act que la UE quiere tener lista para 2027 y que obligaría a tener entre un 60% y un 70% de piezas fabricadas en Europa.
La nueva línea de montaje M1, que trabaja a un turno, es más versátil y permite fabricar los modelos Ebro s400 y Ebro s700 en todas sus motorizaciones disponibles. También está preparada para incorporar el futuro vehículo 100% eléctrico de Ebro. De hecho, se ha diseñado para fabricar hasta cinco modelos distintos y permitirá alcanzar una capacidad productiva potencial de 50.000 vehículos anuales a finales de 2026.
Mientras tanto, la línea inicial M0 continuará produciendo los modelos s800 y s900. Ruiz ha explicado que con las dos líneas trabajando a tres turnos, la fábrica de Ebro podrá fabricar 130.000 coches al año: "Tenemos la fábrica preparada para en tres o cuatro años ir aumentando las ventas", ha asegurado.
Para la puesta en marcha de la segunda línea, Ebro ha contratado a más personal. En la actualidad, da empleo en la factoría a 1.530 personas, en su mayoría antiguos trabajadores de Nissan, de una plantilla total de 2.045 trabajadores para el grupo Ebro. Ruiz ha destacado que los equipos de ingeniería para diversos departamentos ya suman unos 650 profesionales y que la compañía emplea a 4.000 personas entre directos e indirectos. La marca tiene presencia en Portugal y Bulgaria.
Una inversión de 100 millones más
El presidente de Ebro Motors, Rafael Ruiz, ha confirmado que para ultimar el proyecto de Zona Franca tienen que invertir otros 100 millones de euros en una nueva área de pintura, que prevén finalizar en 2029. Con ello, se habrán destinado 250 millones de euros al proceso de reindustrialización de la antigua Nissan en Barcelona.
"Iremos evolucionando a medida que la demanda del mercado lo requiera", ha dicho Ruiz. "La evolución de la actividad comercial acompaña este desarrollo industrial", ha insistido. Durante los primeros meses de 2026, la compañía ha continuado incrementando su presencia en el mercado español hasta alcanzar una cuota de mercado del 2,2%, el doble de la registrada durante el conjunto del ejercicio 2025. A mes de mayo, las matriculaciones de la marca alcanzaron las 11.131 unidades, impulsadas principalmente por el éxito comercial del Ebro s400, el modelo más pequeño de la marca, y por el creciente peso de la gama electrificada.