La empresa británica Oxford Quantum Circuits (OQC) ha escogido Barcelona para ubicar su nuevo centro de computación cuántica. El proyecto supone una inversión de 92 millones de euros y prevé crear 210 puestos de trabajo en los próximos cinco años. Se trata de las primeras instalaciones de la compañía en la Unión Europea y el centro de computación cuántica más grande del sur de Europa.

El espacio estará dedicado a la investigación y desarrollo (I+D) y a la fabricación de ordenadores cuánticos de nueva generación. Fundada en 2017, la OQC se dedica a desarrollar ordenadores basados en superconductores y ha sido pionera en el despliegue de sistemas cuánticos en centros de datos.

Denominada 'OQC Global Quantum Development & Manufacturing Centre', estará dedicada al diseño, desarrollo y fabricación de ordenadores cuánticos de nueva generación, con aplicaciones en ámbitos como la inteligencia artificial (IA), las finanzas, la salud y la energía. Además, las instalaciones que se pondrán en marcha antes de que acabe 2026 dispondrán de espacios de laboratorio, oficinas y un área de montaje e integración técnica para llevar a cabo actividades de I+D aplicada, de industrialización, integración de sistemas y realizar pruebas en ingeniería cuántica.

Hasta ahora, la empresa británica tenía solo presencia internacional en los Estados Unidos, donde dispone de una filial comercial y un centro de datos de IA cuántica, y en Japón, donde aparte de la filial comercial también tiene un centro de datos de colocación. En conjunto, su plantilla tiene 150 trabajadores en todo el mundo. La compañía dispone de un modelo de negocio que permite el acceso remoto a los ordenadores cuánticos, hecho que contribuye a ampliar su uso y accesibilidad.

En un acto de presentación oficial del proyecto, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha reivindicado la capacidad del ecosistema catalán para "pasar de la promesa a la realidad" y ha asegurado que la decisión de OQC es un mensaje de liderazgo y de soberanía tecnológica. Asimismo, el teniente de alcaldía de Barcelona, Jordi Valls, ha asegurado que Barcelona es la capital científica y tecnológica de España y un referente en Europa. "Habéis elegido bien, no os habéis equivocado, es una buena decisión, tenéis un buen entorno de colaboración público-privada", ha espetado dirigiéndose a la empresa.

La compañía británica, que nació como empresa derivada de la Universidad de Oxford, cuenta con el apoyo de la Generalitat a través de Acció, y también del Gobierno español con instrumentos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), el Ajuntament de Barcelona y Barcelona Global. Además, recientemente ha cerrado una ronda de inversión de Serie C de cerca de 300 millones de euros, una operación que ha contado con una inversión de 46 millones de euros de la gestora público-privada Cofides a través del Fondo de Coinversión (FOCO). Según la presidenta y consejera delegada de Cofides, Ángela Pérez, el proyecto de OQC movilizará 275 millones de euros en España en los próximos cinco años.