El cofundador de Microsoft, Bill Gates, propone crear una categoría de empleos "reservados para humanos" que no puedan ser sustituidos por la inteligencia artificial (IA), incluso si las máquinas son capaces de realizarlos, para afrontar así el impacto de esa tecnología. En un ensayo publicado este miércoles en su blog Gates Notes, el magnate y ahora filántropo propone "reservar trabajos" para los humanos cuando la presencia de una persona tenga un "valor especial".
Hay que mencionar que Microsoft recortará unos 4.800 empleos -el 2,1% de su plantilla mundial- para adaptar su estructura al impacto de la inteligencia artificial (IA) en el negocio. Según la compañía, no se trata de una sustitución directa por IA, sino de una reestructuración operativa debido a la automatización de tareas y al cambio en las necesidades de los clientes. El ajuste golpeará con fuerza a su división de videojuegos, Xbox: se cerrarán cuatro estudios con 3.200 despidos inmediatos, mientras que las 1.600 bajas restantes se ejecutarán de forma progresiva hasta el año fiscal 2027.
En su artículo, Bill Gates ejemplifica su tesis. Menciona la figura del cuidado infantil, mientras que en ámbitos como la educación y la sanidad aboga por "mantener a las personas al frente" y utilizar a la IA como apoyo. "Había algo en los cuidados que le dieron a mi padre que era irremplazablemente humano. Ningún robot podría ni debería haberlo hecho", señala al recordar a los cuidadores que atendieron a su padre durante las últimas etapas del alzhéimer. Gates sostiene que la cuestión no debe ser únicamente qué trabajos puede hacer una máquina, "sino cuáles deberían seguir siendo realizados por personas".
Como ejemplo, señala que una IA podría ser capaz de comunicar a un paciente que padece una enfermedad incurable, pero que eso no significa que deba ser la encargada de hacerlo.
El empresario plantea que algunos empleos podrían quedar "protegidos de forma permanente", mientras que otros podrían "reservarse temporalmente para facilitar la transición de trabajadores" que llevan décadas en una profesión. "Tenemos que pensar ahora cómo reducir la pérdida de empleos para que todos puedan compartir la prosperidad que genere la IA", escribe.
Según Gates, "hasta el 40% de los empleos podrían quedar dentro de algún tipo de categoría reservada a humanos", aunque reconoce que "determinar qué trabajos deben protegerse y quién debe tomar esa decisión plantea muchas dificultades".
El cofundador de Microsoft también propone modificar el sistema fiscal para "gravar la automatización", incluidos los 'tokens' utilizados por sistemas de IA y los robots, con el objetivo de "compensar la pérdida de ingresos fiscales ante la sustitución de trabajadores y financiar programas de formación y protección social".
También reclama la creación de marcos nacionales e internacionales para regular la IA, que, advierte, puede "facilitar ataques biológicos y cibernéticos contra hospitales, sistemas de agua o redes eléctricas" al "dar más poder a actores malintencionados".
Predicciones anteriores más generalistas
Bill Gates ya predijo hace meses cómo la inteligencia artificial transformará el mercado laboral: mientras algunos sectores automatizarán casi todas sus tareas, otros resistirán el cambio estructural. Según el magnate, existen tres ámbitos clave donde el ser humano seguirá siendo imprescindible a corto y medio plazo.
El primero es el desarrollo de software; aunque la IA genere código rápido, las personas siguen siendo necesarias para diseñar arquitecturas de sistemas complejos y supervisar resultados.
El segundo es la biología y la investigación médica, donde la intuición y la creatividad científica humana resultan insustituibles para formular hipótesis.
Por último, destaca el sector energético, un campo de alta complejidad técnica y estratégica donde las decisiones críticas dependen de regulaciones, políticas y planes de seguridad que las máquinas no pueden gestionar de forma autónoma.