La bolsa española ha puesto fin a la sesión de este miércoles con un leve retroceso, en una jornada marcada por el anuncio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) sobre la puesta en el mercado de 400 millones de barriles de petróleo procedentes de las reservas estratégicas de sus países miembros. La medida, la más grande en volumen de la historia del organismo, pretende contrarrestar las tensiones alcistas en el precio del crudo derivadas de la escalada bélica en Oriente Medio. No obstante, el impacto limitado de esta liberación sobre la oferta global y la persistencia del conflicto han acabado imponiéndose, y han llevado el Ibex-35 a cerrar con una caída del 0,53%, hasta los 17.351,9 puntos. El selectivo madrileño había llegado a cotizar en positivo durante la primera mitad de la sesión, después de conocerse la decisión de la AIE.

Los 32 estados que integran el organismo han acordado liberar 400 millones de barriles, una cifra que más que duplica los 182 millones que los miembros de la agencia ya pusieron a disposición del mercado en dos ocasiones durante 2022, a raíz de la invasión rusa de Ucrania. Este volumen representa aproximadamente entre el 25% y el 30% del total de las reservas estratégicas de la organización. Los analistas, sin embargo, han matizado que esta cantidad solo cubriría el equivalente a unos 25 días de producción global, lo cual ha moderado las expectativas en cuanto a la capacidad real de rebajar los precios de manera sostenida.

La percepción de que la oferta adicional resulta insuficiente para compensar las interrupciones derivadas del conflicto, sumada a la incertidumbre sobre la duración de las hostilidades, ha mantenido la presión alcista sobre los mercados energéticos. Al cierre de la bolsa española, el barril de Brent, de referencia para Europa, se anotaba una subida del 4,80%, hasta situarse por encima de los 92 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), que se utiliza como referencia en Estados Unidos, experimentaba un incremento del 4,58%, hasta los 87,35 dólares por barril.

Los analistas consultados subrayan que el conflicto no muestra signos de desescalada a corto plazo. El repunte no se ha limitado al petróleo. El precio del gas natural también ha vuelto a acelerarse en la jornada de hoy. El contrato TTF, negociado en los Países Bajos y que sirve de referencia para el mercado europeo, ha registrado un incremento del 4,02% al acabar la sesión bursátil en el Viejo Continente, hasta alcanzar los 49,30 euros por megavatio hora. Esta nueva escalada en los costes energéticos añade más presión a una economía europea que todavía lucha por contener la inflación.

Repsol lidera las subidas

En este contexto de alza de los precios energéticos, Repsol se ha consolidado un día más como el valor que más se revaloriza dentro del Ibex-35. La compañía petrolera ha visto cómo sus acciones avanzaban un 4,58%, beneficiándose directamente del incremento del precio del crudo. Detrás de Repsol, Solaria se ha situado como el segundo valor más alcista, con una subida del 2,84%, impulsada por una mejora en la recomendación por parte del banco canadiense RBC, que ha elevado el precio objetivo de la acción en 4,5 euros, hasta los 22,5 euros. En el lado opuesto de la tabla, Rovi ha encabezado los descensos, con una caída del 3,85%.

Las pérdidas se han extendido a otros valores de peso, como Telefónica, que ha retrocedido un 2,79%; Grifols, con un descenso del 2,61%; y las compañías inmobiliarias Merlin y Colonial, que se han dejado un 2,14% y un 1,62%, respectivamente. El comportamiento negativo no ha sido exclusivo de la plaza madrileña. Las principales bolsas europeas han cerrado la sesión en rojo, con la excepción relativa del CAC 40 francés, que ha registrado una leve caída del 0,51%, ligeramente inferior a la del Ibex. El DAX alemán ha sufrido un descenso más acusado, del 1,5%; mientras que el italiano FTSE MIB ha retrocedido un 1,16% y el británico FTSE 100, un 0,90%.

La escalada del conflicto en Oriente Medio ya ha comenzado a trasladarse a los análisis de las principales instituciones económicas. El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha reconocido este miércoles que se empieza a identificar un choque de oferta derivado de las tensiones geopolíticas. Este fenómeno, según ha explicado, tendrá un doble efecto nocivo sobre la economía: frenará el crecimiento económico y, a la vez, mantendrá una presión al alza sobre los precios.

De Guindos ha afirmado que el impacto real dependerá de la duración y la intensidad del conflicto, y ha defendido la necesidad de mantener la calma a la hora de plantear futuras decisiones sobre la política monetaria. A pesar de esta llamada a la prudencia, los mercados financieros ya han comenzado a descontar un escenario de tipos de interés más altos durante más tiempo. Esta expectativa se ha traducido en un aumento de la rentabilidad exigida al bono español a diez años, que en el cierre de la sesión se situaba en el 3,405%. Este movimiento refleja la previsión de los inversores de que el BCE se verá obligado a mantener una política monetaria restrictiva para combatir las presiones inflacionistas, incluso en un contexto de desaceleración económica.