La presencia catalana en los espacios de decisión europeos en materia de sostenibilidad da un paso adelante con la incorporación de Ricard Carreras al grupo de expertos que asesorará a la Comisión Europea en producción ecológica hasta el año 2030. Carreras es responsable de Transferencia y Negocio del BETA Technological Center, un centro de investigación adscrito a la Universitat de Vic que se ha consolidado como un referente en investigación aplicada en medio ambiente y sostenibilidad.
Su trayectoria profesional, estrechamente vinculada a la transferencia de conocimiento científico hacia el tejido productivo, ha sido clave para que forme parte de este órgano consultivo de alcance europeo. Su incorporación no solo supone un reconocimiento personal, sino que también proyecta la investigación que se hace en Catalunya en el ámbito de la producción ecológica y la sostenibilidad ambiental.
En un momento en que la Unión Europea afronta retos complejos relacionados con el cambio climático, la seguridad alimentaria y la transformación del modelo agroalimentario, la voz de un centro como el BETA Technological Center adquiere una relevancia especial. El grupo de expertos, del que formará parte Carreras está integrado por once especialistas procedentes de países como Hungría, Finlandia, Noruega, Suiza, Italia, Alemania, Polonia y Dinamarca. Esta diversidad geográfica permite aportar miradas complementarias sobre la producción ecológica, teniendo en cuenta las diferencias climáticas, sociales y económicas de los diversos territorios europeos.
El objetivo común es acompañar a la Comisión Europea en la aplicación de las leyes y programas vigentes, contribuir a la elaboración de nuevas propuestas legislativas y facilitar el trabajo preparatorio antes de que estas normativas lleguen a la fase de presentación formal. Este asesoramiento resulta determinante en un contexto en el que la Unión Europea ha fijado objetivos ambiciosos en materia de sostenibilidad, como el aumento de la superficie agraria dedicada a la producción ecológica y la reducción del impacto ambiental del sector agroalimentario. Las aportaciones de los expertos se convierten, así, en una herramienta clave para garantizar que las políticas públicas se basen en el conocimiento científico y en la experiencia acumulada sobre el terreno.
Catalunya, un territorio con peso en la producción ecológica
La participación de Carreras en este grupo europeo coincide con un momento de consolidación del sector ecológico en Catalunya. Según los datos más recientes, correspondientes al año 2023, el país contaba con una superficie ecológica de 283.600 hectáreas, una cifra que refleja el crecimiento sostenido de este modelo productivo en las últimas décadas. Este aumento no solo responde a las políticas de apoyo al sector, sino también a una demanda creciente por parte de la ciudadanía. El peso específico de Catalunya dentro del conjunto del Estado también es destacable.
El 27% de los elaboradores de productos ecológicos son catalanes, un porcentaje que pone de manifiesto la capacidad del territorio para generar valor añadido en torno a este tipo de producción. A esta realidad se suma el hecho de que el registro de operadores ecológicos del Consell Català de la Producció Agrària Ecològica cuenta con 5.300 personas inscritas, un dato que evidencia la dimensión humana y empresarial del sector.
La evolución del sector ecológico no se puede entender sin analizar el papel del consumidor. Los datos del Centre d’Estudis d’Opinió muestran que el 88% de los catalanes y catalanas tienen conocimiento de la existencia de los alimentos ecológicos, un nivel de notoriedad muy elevado que indica hasta qué punto este tipo de productos ha entrado en el imaginario colectivo. Casi la mitad de la población afirma comprar, un hábito que refuerza la viabilidad económica del sector.
El estudio también apunta que, a la hora de consumir, los catalanes priorizan la calidad del alimento por encima del precio. Este factor es especialmente relevante en el caso de los productos ecológicos, a menudo asociados a unos costes más elevados. La percepción de calidad, vinculada tanto al sabor como al impacto ambiental y social de la producción, se convierte en un argumento decisivo que ayuda a explicar la expansión de este mercado.
La presencia de Ricard Carreras dentro del grupo de expertos de la Comisión Europea simboliza la conexión entre la investigación que se realiza desde los centros universitarios catalanes y la definición de políticas públicas a escala continental. Esta conexión es imprescindible para avanzar hacia un modelo agroalimentario más sostenible, capaz de responder a los desafíos ambientales sin renunciar a la competitividad económica.
En este escenario, el conocimiento generado desde Catalunya puede contribuir a reforzar las estrategias europeas en producción ecológica, al tiempo que el retorno de este trabajo asesor puede tener un impacto positivo sobre el sector local. La participación en espacios de decisión internacionales consolida el papel de la investigación como motor de transformación y sitúa el debate sobre la sostenibilidad en un plano donde la ciencia, la economía y la sociedad avanzan de manera conjunta.