El déficit de vivienda en España alcanza las casi 680.000 unidades en España y sería necesario construir unas 178.000 viviendas cada año para no aumentarlo. Sin embargo, aunque las comunidades autónomas tienen suelo para 7 millones de viviendas, sólo el 0,5% del mismo es finalista y en proceso de edificación.

Así lo subraya un informe de la consultora Atlas, que indica que 2025 (con los datos no finalizados aún) está en el camino de añadir 40.130 unidades nuevas al déficit total de vivienda, lo que le situaría en casi 680.000 viviendas.

Con un ritmo de promoción de 178.000 viviendas anuales durante los próximos 12 años, el informe considera que España llegaría a 2038 manteniendo un déficit estructural de alrededor de 640.000 viviendas.

Más de 230.000 viviendas al año para alcanzar el equilibrio

De esta forma, para llegar a una situación de equilibrio en 2038, sería necesario sostener un ritmo de promoción de vivienda superior a las 230.000 unidades anuales, un volumen que representa un nivel de producción aproximadamente un 128% superior al registrado en 2024, que constituyó el máximo de la última década.

De cara a 2037, el estudio calcula que las provincias españolas con mayor déficit residencial acumulado requerirán del orden de 170.000 viviendas anuales con el fin de atender la demanda futura y, de forma simultánea, corregir la insuficiencia de oferta existente.

Entre 2014 y 2023, España registró la tercera ratio más baja de viviendas terminadas por cada 1.000 habitantes del conjunto de la Unión Europea (UE), situándose únicamente por delante de Portugal y Letonia. Además, es el noveno país con menor ratio de permisos de obra residencial por habitante de la UE y tiene uno de los menores ratios de inversión por PIB.

Suelo para 7 millones de viviendas pero poco finalista

La limitada disponibilidad de suelo residencial finalista constituye uno de los principales condicionantes para el desarrollo de nueva obra residencial en España, según subraya Atlas, que cifra en unos 7 millones de viviendas las que se pueden levantar en las bolsas de suelo de las comunidades autónomas.

Sin embargo, solo el 0,4% del suelo residencial total del país se encuentra actualmente como finalista en fase de edificación, mientras que más del 74% permanece en situación de suelo sin urbanizar, con horizontes temporales de desarrollo extensos.

De esta forma, menos del 0,5% del suelo se encuentra como finalista en la actualidad en proceso de edificación. Provincias como Málaga, Las Palmas de Gran Canaria o Alicante, que, pese a disponer teóricamente de suelo suficiente para atender la demanda, requerirían poner en carga más del 85% del suelo actualmente en gestión para lograrlo.

Atlas señala que el acceso a la red eléctrica se ha consolidado como uno de los principales condicionantes para el desarrollo de nuevos proyectos residenciales, al igual que de otros activos inmobiliarios como los centros de datos. De esta forma, tan solo un 13% de las viviendas desarrollables en estos suelos cuentan con un acceso rápido a la red.