Catalunya quiere tener un papel importante en la carrera de la Unión Europea por no quedar atrás definitivamente en el campo de la inteligencia artificial (IA). A la redoblada apuesta por el Barcelona Supercomputing Centre (BSC), que se convertirá en una de las AI Factory —ya se ha adjudicado la ampliación del superordenador MareNostrum—, se debe sumar una gigafactoría. Sin embargo, hay un punto débil que está lejos de resolverse: el suministro energético.
Dos importantes directivos de dos de las mayores energéticas españolas advirtieron este lunes a Salvador Illa que, sin capacidad y seguridad eléctrica, no habrá gigafactoría de IA. Fueron Francisco Reynés, presidente de Naturgy, y Gonzalo Carbó, director general de nuclear de Endesa, en un evento en Barcelona al que también asistió el presidente de la Generalitat.
La gigafactoría es uno de los proyectos estrella en Catalunya para los próximos años. Telefónica lidera la candidatura para ubicarla en Móra la Nova (Ribera d’Ebre), y cuenta con el apoyo de ACS, Nvidia y el Gobierno, que ha incluido Madrid en la candidatura. La inversión prevista es de 5.000 millones de euros. El presidente de Telefónica, Marc Murtra, también se refirió a ella este lunes y se mostró confiado en que se podrá llevar a cabo, pero no al 100 %: “Esperemos que se den las circunstancias, creemos que sí”.
Sin embargo, Reynés y Carbó se mostraron más cautelosos. Si bien sus intervenciones no trataron directamente sobre esta inversión, sino sobre el momento que vive el sector energético, al ser preguntados por Catalunya, ambos coincidieron en una idea: sin producción eléctrica, peligran inversiones como la de la fábrica de inteligencia artificial.
“Nosotros apoyamos un gran centro de IA en Catalunya; otra cosa será tener la energía para abastecerlo”, dijo Reynés, en referencia a la poca implantación de energías renovables en el país. “Las inversiones van a ir donde se puedan realizar, donde haya mejores condiciones”, añadió el presidente de Naturgy.
Reynés: “Apoyamos un gran centro de IA en Catalunya; otra cosa será tener la energía para abastecerlo”
Para el directivo, Catalunya sufre un doble problema: de tiempo y de inversión. “Hay un cuello de botella, que son los permisos administrativos. En nuestro sector, son siempre un problema, porque todo el mundo quiere disfrutar de tener energía barata y limpia, pero nadie quiere tener la planta al lado de su casa”, explicó. Todo ello dificulta las inversiones.
Gonzalo Carbó, que intervino en otra mesa redonda, también se refirió a la escasez de renovables en Catalunya e instó al Govern a acelerar el despliegue de este tipo de fuentes de energía, pero donde puso el acento fue en la nuclear: “En un sector eléctrico como el catalán, debemos tener fuentes seguras, sostenibles, limpias, competitivas”.
“Catalunya tiene una oportunidad histórica para liderar la transición energética y la electrificación. Tiene las redes, potencial desarrollo de renovables y las tres maravillosas centrales nucleares que tenemos, y que debemos conservar a futuro. Tendríamos que dar pasos para su prórroga; es prioritario. Tenemos la oportunidad de ser líderes”, añadió el directivo de Endesa.
En su intervención, no dudó en repasar algunos proyectos para el desarrollo de los cuales es imprescindible que Catalunya tenga más renovables y cuente con las centrales de Ascó I, Ascó II y Vandellòs II en funcionamiento. Entre ellos nombró la gigafactoría, y fue claro respecto a lo que debe hacer el Govern: “Hay que ir a por ellos, evitar que vayan a otro sitio”.
La energía nuclear tiene una importancia capital en la producción eléctrica en Catalunya, pues supone casi el 60 % de la luz que sale de las centrales catalanas. Pese a ello, y a la lentitud en el desarrollo de renovables, el Gobierno mantiene el calendario de cierre de Ascó I para 2030, de Ascó II para 2032 y de Vandellòs II para 2035.
La creciente demanda eléctrica
La electrificación de la economía provoca que cada vez se deba producir más energía eléctrica. Países que han hecho los deberes con las renovables, como es el caso de la mayoría de España, lo pueden cubrir con eólica y solar fotovoltaica, aunque las nucleares defienden que siempre se necesitarán sus centrales para dar seguridad y estabilidad al suministro. Pero para los territorios que no han hecho los deberes, los riesgos de sufrir problemas de suministro son mucho más altos.
Los centros de datos y las factorías de IA son grandes consumidores de electricidad. En Estados Unidos, que va varios pasos por delante de Europa en el desarrollo de la inteligencia artificial, ya están construyendo pequeñas centrales nucleares junto a centros de datos para asegurar el suministro energético. Por tanto, en un futuro con gigafactorías, coches enchufados y una cada vez mayor electrificación de la vida doméstica, se necesitará más producción.
