El sector español del cerdo lleva dos meses luchando frente al impacto que le ha generado la detección de focos de Peste Porcina Africana (PPA) en jabalíes en Barcelona, un golpe que está acusando en comercio exterior y que amenaza con unas pérdidas de 2.000 millones de euros para finales de 2026.
Fuentes sectoriales han hecho un balance para Efeagro de estas nueve semanas desde que la PPA hizo su reaparición en España tras tres décadas sin casos y todo lo que ello ha supuesto a nivel de comercio exterior.
Un impacto millonario
El impacto es ya millonario y las pérdidas rondaban los 150 millones de euros a 31 de diciembre pasado (poco más de un mes después del primer foco), según un informe elaborado por la organización agraria Unió de Pagesos (UP).
La perspectiva es que a finales de este año 2026, una fecha en la que España aún no habrá conseguido el estatus de país libre de PPA, el impacto ronde esos 2.000 millones tras 13 meses desde el primer foco, según las proyecciones hechas por UP.
Hay que tener en cuenta que el sector del cerdo español exporta por valor de 8.800 millones de euros al año, por lo que afectaría al 23% de su negocio exportador.
El responsable nacional del sector porcino de Unió de Pagesos de Catalunya, Rossend Saltiveri, ha precisado a Efeagro que estas estimaciones son una foto fija de la situación actual y pueden cambiar a lo largo del año, en función de si aparecen o no nuevos focos o de si hay países que relajan o endurecen sus restricciones a la entrada de porcino español.
La peste ha abaratado unos 30 céntimos el kilo de carne de cerdo, lo cual supone unos 36 euros menos por cerdo, ya que el peso medio del animal es de 120 kilos, según los cálculos de UP.
Cada semana se sacrifica de media en España un millón de cerdos por lo que las pérdidas serían de unos 36 millones de euros a la semana y unos 155 millones al mes, según estas estimaciones de Unió de Pagesos.
El foco, en las exportaciones
El foco, por lo tanto, sigue puesto en el comercio exterior porque permanecen bloqueados más de un centenar de certificados de exportación a una treintena de países.
Si bien, una de las noticias más positivas en este ámbito fue que China, principal cliente para el sector nacional del porcino, aceptó desde el primer momento la regionalización del problema gracias casualmente a un pacto al que llegó con España semanas antes de la detección del primer foco.
China representa cerca del 42% del volumen que exporta España a terceros países (570.000 toneladas/año) y el 29% en valor (1.000 millones).
Análisis sectorial
El director adjunto y de Internacional de la interprofesional del cerdo de capa blanca (Interporc), Daniel de Miguel, ha indicado a Efeagro que actualmente "alrededor del 70% del valor exportado a países terceros estaría bloqueado por el cierre de mercados como Japón, Filipinas o México".
En total, una cuarta parte de las exportaciones (25%) "están afectadas" pero confía en que "las negociaciones en marcha permitan reabrir mercados clave en las próximas semanas".
Todo ello, siempre y cuando continúe la "muy buena contención del virus en la zona afectada y delimitada". El director general de la Asociación de Industrias de la Carne de España (Anice), Giuseppe Aloisio, cree que el sector mantiene, tras dos meses, una posición "bastante resiliente" aunque "existen fricciones comerciales en mercados extracomunitarios que son claves".
Para Aloisio es "muy importante" que se abran "determinados cierres" de mercados que no aceptan la regionalización sanitaria y nombra también a Japón, México, Filipinas o Malasia.
Tras dos meses, "le estamos intentando demostrar que los protocolos de regionalización funcionan" y, de ahí, que el sector junto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación esté "redoblando esfuerzos en esa diplomacia sanitaria para garantizar una progresiva reapertura" de mercados.
La aceptación de la regionalización por parte de China o Estados Unidos cree que es una "esperanza" para que otros países los tomen como "referencia" y flexibilicen sus medidas.