El grupo Seat tiene diseñado un plan a largo plazo basado en la generación de valor, excelencia operativa y el crecimiento sostenido de la marca Cupra. Tanto es así que, con el objetivo de conseguir elevar la rentabilidad al 6% sobre las ventas en el horizonte de 2030, ahora mismo tiene la vista puesta en el nuevo lanzamiento del Cupra Raval, el primer vehículo 100% eléctrico producido en Martorell.

Pero para llegar a este hito será necesario revertir los resultados económicos que, en 2025, no han sido satisfactorios: el resultado antes de impuestos fue negativo en 21,8 millones, a pesar del crecimiento del 3,68% del negocio, hasta batir de nuevo récord de ingresos de 15.115 millones de euros.

Así, las referencias al éxito que esperan tener con el nuevo Cupra Raval han centrado toda la exposición de razones que el consejero delegado de Seat-Cupra, Marcus Haupt, ha dado este jueves para argumentar que los resultados de 2025 "no están" donde sería necesario, pero ha subrayado que "este es el coste de la electrificación". Durante la presentación oficial de los resultados anuales de 2025, Haupt ha subrayado que Seat trabajará para "revertir" las cifras de 2025 y aumentar los beneficios, ya que en 2024 ganó 522 millones.

"El Cupra Raval es un coche muy especial con el cual abrimos un segmento nuevo", ha recordado y ha añadido que "en 2026 empieza la era del Raval". "El Raval es la espina dorsal de nuestra estrategia de electrificación porque es el vehículo en el que prevemos un volumen mayor y más margen porque es un modelo que ya desde buen comienzo, por estructura de costes tendrá un resultado mejor que el resto de vehículos eléctricos de nuestra gama", ha concretado.

En países como España, Italia o Francia el Cupra Raval puede ser un vehículo con una significativa demanda ya que se comercializará a un precio muy asequible entre los modelos eléctricos -a partir de 26.000 euros, sin ayudas públicas a la compra- y "democratizará la electromovilidad", ha insistido Haupt. Asimismo, ve en este modelo un acicate para despertar el desarrollo de las infraestructuras de la electrificación en España y que borre las reticencias de los conductores hacia la compra de vehículos eléctricos.

Un modelo urbano

El modelo Cupra Raval inicia la producción en serie del primer modelo de la familia de coches eléctricos urbanos -Electric Urban Car Family- que la unidad central de la marca del Grupo Volkswagen producirá en España. La plataforma MEB21 del grupo Volkswagen se ha diseñado íntegramente en Alemania -con una inversión de 650 millones de euros- pero después se ha trasladado el liderazgo a Martorell -ha querido destacar el consejero delegado- para la industrialización de cuatro modelos. Con esta familia de vehículos, el Grupo Volkswagen persigue el objetivo de alcanzar una cuota de mercado de alrededor del 20% en el segmento de rápido crecimiento de los coches eléctricos pequeños en el mercado nacional de Europa a medio plazo.

En Martorell se fabricarán el Cupra Raval y más tarde el Volkswagen ID. Polo; en la fábrica del grupo Volkswagen en Pamplona (Navarra) se fabricarán un SUV llamado ID. Cross Concept, y el Škoda Epiq.

Para afrontar la fabricación de estos dos modelos adjudicados a Martorell, la fábrica catalana se ha transformado con un grueso de inversiones que la ha dejado preparada para producir hasta 300.000 unidades anuales entre los dos modelos. Se espera su comercialización inicialmente en mercados como España, Alemania, Reino Unido, Francia e Italia, donde se introducirá antes del verano. De hecho, el próximo 9 de abril está previsto el lanzamiento comercial simultáneo en 16 ciudades europeas.

Medidas a corto plazo para maximizar los ingresos

Además de maximizar las ventas y de aprovechar la llegada del Cupra Raval, otra palanca para avanzar en el camino de la rentabilidad, una vez culminada la transformación de la planta de Martorell para fabricar coches eléctricos, será recortar las inversiones, de manera que se pueda hacer prácticamente lo mismo con menos inversiones, ha apuntado Patrik Andreas Mayer, vicepresidente ejecutivo de Finanzas e IT de Seat-Cupra.

El plan a corto plazo, que ya se está implementando busca la eficiencia operativa, la transformación digital y la transición ecológica de la gama de vehículos. Mayer también ha subrayado que Seat está aplicando ya un plan para reducir un 20% sus costes de estructura que culminará este año.

Este ajuste forma plan del llamado plan de rendimiento que está aplicando la compañía. También forman parte de él medidas que facilitan una gestión más sólida de los ingresos y mejorar el mix comercial; otras para minimizar los costes directos -"pero no hay recorte de la plantilla", han subrayado-, simplificar los procesos y aumentar la eficiencia de los procesos productivos. 

En el capítulo de inversiones, la compañía ha destacado que lo más gordo del proyecto de 6.000 millones para la electrificación ya se ha desembolsado en 2025, con un importe de 1.300 millones de euros. Ahora se priorizarán aquellas que aporten más valor.