El comité ejecutivo de la Cambra de Comerç de Barcelona, que preside Josep Santacreu, ha presupuestado para el 2024 unos ingresos de 150.000 euros en concepto de la aportación voluntaria que espera recibir de las entidades o empresas que quieran ocupar las dos vocalías de pago o 'sillas de plata', nombradas extraoficialmente así porque otorgan un lugar en el pleno cameral sin pasar por el proceso electoral que sirve para designar a 52 miembros, de un total de 60. Esta cifra resitúa la contribución económica mínima en los niveles que estaba antes del último mandato de cuatro años que ostentó la plataforma Eines de País, que decidió elevar de 75.000 a 150.000 el valor mínimo de cada silla en el plenario y redujo el número de 14 a 2 puestos, para ampliar el número de miembros que tenía que ser elegido por sufragio para ser vocal del máximo órgano de gobierno de la cámara. La decisión se tomó a mediados de 2019, de manera que de los 60 miembros que ocupan el pleno, 52 pasaron a ser elegidos por sufragio electoral; 6 siguen siendo de representación patronal y 2 de pago.

Hasta la llegada de Eines de País a la institución, la vocalía de pago había sido una de las vías que escogían las grandes corporaciones empresariales para entrar en el pleno de la Cambra, desde que se establecieron estos puestos en el pleno ante la desaparición de las cuotas camerales, en 2011, que dejaron a las cámaras de comercio españolas sin la principal partida de ingresos que tenían. No obstante, el incremento de la contribución mínima que decidió Eines creó una situación anómala porque no consiguió que ninguna empresa o entidad se mostrara interesada en ocuparlas. Quedaron vacantes también porque se abrió el plazo para presentar las candidaturas cuando ya se había fijado la fecha para las últimas elecciones en la Cambra de Comerç, que se celebraron en septiembre de 2023. Para ocupar estas 'sillas de plata' las entidades jurídicas interesadas tienen que presentar una oferta con la cifra de aportación en sobre cerrado y se lleva la representación en el plenario aquella que más dinero anual está dispuesta a entregar y con un compromiso de cuatro años, el tiempo legal de cada mandato.

Cuando Eines de País entró en la Cambra en 2019, en unas elecciones que ganó la candidatura encabezada por Joan Canadell, actualmente diputado de Junts per Catalunya en el Parlament, las vocalías de pago las ocupaban el Banco Sabadell, Banco Mediolanum, CaixaBank, Criteria Caixa, Deloitte, Gremi d'Hotels, Indra, PwC, RACC, Damm y Agbar, después de la renuncia de Naturgy, Catalonia Hotels y Abertis, que alegaron motivos económicos y organizativos en 2018. Sin las sillas de plata y después de las últimas elecciones, la representación en número de las grandes corporaciones empresariales en el pleno de la Cambra ha quedado bastante diluido. Ahora mismo están presentes, fruto del proceso electoral y de la designación de las patronales Foment del Treball y Pimec, La Farga, Fluidra, Saba, Moventia, Banco Sabadell o Ficosa.

En este momento, hay que abrir de nuevo el proceso para la captación de las dos entidades jurídicas que estén interesadas, con un procedimiento que establece el Departament d'Empresa, órgano tutelar de las cámaras de comercio catalanas. El equipo de gobierno de Santacreu, podría valorar alterar de nuevo el número de vocalías de pago, pero de momento no lo tiene sobre la mesa. Hoy por hoy, espera cubrir las dos vacantes con la atenuante de que en los últimos meses no se ha conseguido, aunque por norma, en el primer plenario de su mandato se abrió el procedimiento para cubrir las vacantes. Según el grupo opositor en la Cambra, los 21 miembros vinculados a Eines de País, habría dos entidades jurídicas —una empresa y una entidad— interesadas en las sillas de plata, aunque sus portavoces no entraron en más detalle, durante unas declaraciones hechas este jueves en un encuentro con los medios de comunicación.