El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado un conjunto de medidas económicas en el marco de un plan destinado a minimizar el impacto derivado del conflicto en Oriente Medio sobre los precios de la energía. Entre las decisiones destacadas figura la reducción del IVA hasta el 10% en suministros como la electricidad, el gas, la gasolina y el gasóleo, así como la suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), fijado en el 7%, y la rebaja del Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) hasta el tipo mínimo del 0,5%. Este paquete se inscribe dentro de un plan integral de respuesta que combina actuaciones fiscales inmediatas con medidas de apoyo social e iniciativas de carácter estructural orientadas a la transición energética.

El primer bloque del plan se centra en la reducción de la carga impositiva y en la contención directa de los costes energéticos para consumidores y sectores productivos. Estas actuaciones buscan limitar el impacto del aumento de los precios sobre hogares y empresas. En paralelo, el Gobierno articula diferentes líneas de ayuda dirigidas a colectivos especialmente afectados, así como a actividades económicas con una elevada dependencia energética, con el objetivo de sostener la actividad y evitar disrupciones en el tejido productivo. El segundo eje del plan incorpora medidas de carácter estructural para avanzar hacia una electrificación más elevada de la economía y reforzar la autonomía energética, incluyendo incentivos fiscales y programas de apoyo a las energías renovables y a la eficiencia energética.

Principales actuaciones del plan en diez puntos

-Reducción global de la fiscalidad sobre la electricidad en aproximadamente un 60%, principalmente a través la combinación de la rebaja del IVA del 21% al 10%.
-Aplicación de un tipo reducido del 10% de IVA al gas natural, así como a combustibles alternativos.
-Congelación en el precio máximo de venta del butano y el propano, con el objetivo de limitar fluctuaciones en estos suministros básicos.
-Reducción del coste de los carburantes de hasta 30 céntimos por litro, mediante la rebaja del IVA al 10% y el ajuste del impuesto sobre hidrocarburos hasta los mínimos permitidos por la normativa europea.
-Prórroga durante todo el año 2026 de los descuentos extraordinarios asociados al bono social eléctrico, complementada con el refuerzo del bono térmico y la prohibición de suspender suministros esenciales en los hogares en situación de vulnerabilidad.
-Bonificación del 80% en los peajes eléctricos aplicados a la industria electrointensiva, con un ahorro estimado de 200 millones de euros para este sector.
-Implementación de una ayuda directa de 20 céntimos por litro de combustible destinada a transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores, acompañada de un apoyo equivalente para la adquisición de fertilizantes.
-Introducción de mecanismos de flexibilidad legal más elevada en los contratos de suministro energético para empresas y trabajadores autónomos, con el objetivo de adaptarlos a la volatilidad del mercado.
-Ampliación de las competencias de supervisión y sanción de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), orientada a prevenir posibles prácticas abusivas en el sector energético.
-Desarrollo de medidas estructurales para fomentar la transición energética, incluyendo deducciones en el IRPF para la instalación de placas solares, puntos de recarga para vehículos eléctricos y sistemas de climatización eficientes, así como nuevas líneas de ayuda para la rehabilitación energética de edificios y el impulso de las inversiones en energías renovables.