En julio de 2024, el Parlamento de Catalunya abrió la convocatoria del proceso de selección para cubrir dos plazas de chófer polivalente de la cámara catalana. Entre los requisitos que debían cumplir las personas que quisieran optar a este puesto de trabajo había un nivel B2 de catalán, considerado intermedio. La entidad españolista Convivencia Cívica Catalana impugnó las bases de la oferta de empleo, reclamando que el nivel de catalán exigible para estas dos posiciones era el nivel B1, es decir, el elemental. Ahora, el TSJC ha estimado, en parte, el recurso presentado por este ente y ha declarado la nulidad de esta base, considerando que la "imposición" de este nivel lingüístico no es proporcional a las funciones del puesto convocado: "El nivel de catalán que corresponde es el nivel elemental, y no el intermedio", resuelve. La periodista, escritora y colaboradora de El Nacional.cat Pilar Rahola, protagonista de La Réplica, ha asegurado que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya "quiere tener méritos para ser el órgano judicial ejecutor y destructor de la lengua catalana". La periodista ha asegurado que es "un tribunal que no ha parado de dar la razón a los sectores españolistas".